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21/12/2011
Texto y Maqueta: Ernesto Navarro
En los comienzos de la Segunda Guerra Mundial, Alemania contaba
con una buena cantidad de tanques, pero en su mayoría
eran del tipo liviano o medio.
En los combates en el frente occidental con los tanques Matilda
y en especial en el frente oriental con los tanques rusos
KV I, KV II y T 34, se comprobó la necesidad de contar
en forma urgente con tanques pesados.
De allí nació el proceso de fabricación
del tanque Tiger I y del Maus, ambos en 1941.
El Maus en particular era en realidad un tanque “súper
pesado”, puesto que llegó a pesar 180 tns, convirtiéndolo
en el tanque de más peso del mundo.
El proyecto fue realizado por la compañía Krupp,
y el ensamblaje final por la compañía Alkett.
Las enormes dimensiones del mismo hicieron que el proyecto
estuviera plagado de dificultades técnicas, que lo
terminaron convirtiendo en inviable, suspendiendo su producción
en el verano de 1943, con solo dos prototipos construidos
de los 150 proyectados.
Esta verdadera mole, estaba armada con un cañón
principal de 128 mm y un coaxial de 75 mm. Su protección
variaba entre los 60 y 240 mm lo que lo convertía en
el tanque más protegido de la época.
Su motor era un Daimler-Benz diesel de 12 cilindros y 1500
CV, y su dotación era de 6 hombres.
Su dimensión superaban los 10 mts. de largo y los 3,5
mts. de ancho y de altura, lo que lo hacían ofrecer
un blanco de grandes dimensiones.
Pero su potencia de fuego y su protección blindada
le conferían un peso que impedía una movilidad
adecuada, no llegando a superar los 13 Km./Hs. en las cuidadas
pistas de entrenamiento.
Para soportar semejante peso se le construyeron unas orugas
enormes de 1 metro de ancho, y como a la mayoría de
los puentes no lo resistía, se le dio capacidad de
sumergirse hasta 12 metros con su correspondiente snorkel.
De los dos modelos construidos, uno se perdió en los
últimos días de combate de la guerra, en la
defensa de Berlín, y el otro fue capturado intacto
por las tropas soviéticas, exhibiéndose dicho
ejemplar en el Museo de Tanques de Kubinka en Moscú,
cuyas fotos acompañan este trabajo.
Como curiosidad diremos que el nombre original de este tanque
era “Mamut” en alusión a su gran tamaño
y fuerza, pero pronto surgió, en forma irónica,
el mote de ratón, o en alemán “Maus”.
La Maqueta
La maqueta pertenece a la firma Dragon, teniendo sus piezas
excelente terminación y fácil de ensamblar.
A parte de traer fotograbados, las orugas son del tipo “eslabón
por eslabón”.
El tanque en sí, no presenta grandes detalles por sus
líneas planas y por representar un prototipo de prueba,
que carecía de elementos suplementarios adosados a
su estructura.
El armado de la misma es sencillo, salvo el sistema de orugas
que requiere cierto cuidado, a los efectos de su ensamblaje.
La maqueta fue pintada con aerógrafo, utilizando el
mimetizado usado por el Ejercito Alemán a partir del
año 1943, el que tenía como base un color amarillo
ocre sobre el que se pintaban distintas franjas de color verde
oscuro y marrón rojizo.
Dichos mimetizados se hacían por lo general en las
zonas de combates y dependían del terreno y la época
del año en que se practicaban.
Como referencia se acompaña al trabajo, una foto de
este tanque presentado con una maqueta del tanque Tiger I,
en la misma escala, para así comparar los tamaños
de ambos tanques pesados.
El costo de la maqueta, a pesar de su gran tamaño,
no es elevado.
Hasta la próxima entrega.
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