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Valiant




"Valiant" es una comedia de animación que cuenta la historia de un pequeño pichón así llamado, que supera las limitaciones de su reducido tamaño para convertirse en un héroe del Real Servicio de Palomas Mensajeras de Gran Bretaña durante la II Guerra Mundial. Las aves ayudaron a los aliados transportando mensajes vitales por el Canal de La Mancha, superando múltiples obstáculos, entre ellos, los peligrosos ataques de la brigada de halcones enemigos. Lo curioso es que esta comedia recuerda hechos verdaderos que tuvieron un justo reconocimiento, a través incluso, de condecoraciones: La Medalla Dickin, es una suerte de “Victory Cross”, con que distingue la corona británica a animales que dan muestras de alto valor.

Esta condecoración, que fue instituida en 1943 por la fundación inglesa PDSA (Dispensario Popular para los animales enfermos), es el equivalente de la Cruz de la Victoria otorgada a las personas y pretende ser un tributo a aquellos animales que han entregado sus esfuerzos y en muchas ocasiones, incluso sus vidas, ayudando al hombre en épocas de conflictos bélicos. La entrega de esta medalla fue idea de Mary Dickin, fundadora de la institución PDSA (sigla de People's Dispensary for Sick Animals, en español: Sanatorio popular para animales enfermos).


Está hecha de bronce y tiene inscriptas las leyendas “For Gallantry” (Por valentía) y “We Also Serve” (Nosotros también servimos) dentro de una corona de laureles. Esta medalla porta una cinta con rayas verdes, marrón oscuro y azul pálido. Dicha medalla es presentada y entregada por el alcalde de la ciudad de Londres. En la actualidad, tan sólo sesenta y tres animales han sido condecorados con esta medalla.


De hecho entre 1943 y 1949 se concedieron 54 medallas Dickin; 32 para palomas, 18 para perros, 3 a caballos y 1 para un gato. ¿Un gato? se estarán preguntando. Sí. Simon era un felino blanco y negro, pequeñito, que viajaba a bordo de la fragata real inglesa HMS Amethyst por el río Yangtze, en China. El barco fue sitiado y atacado por los comunistas chinos durante varios días y parte de la tripulación murió.

El pequeño Simon huyó aterrorizado hacia las profundidades de la fragata, pero el hambre le hizo regresar a la cubierta 5 días después. Estaba herido, con cuatro heridas de metralla, quemaduras y una gran conmoción. Lo vendaron y curaron, pero él continuó cazando las ratas del barco mientras se recuperaba. También patrullaba entre sus compañeros enfermos, que le veían pasar con su pequeña cabeza vendada. Los sobervivientes se sintieron reconfortados por el pequeño gato y tuvieron fuerzas para seguir adelate.

Los perros también han recibido la medalla Dickin, como Rob (que saltó veinte veces en paracaídas para la realización de misiones secretas en territorio enemigo), Ricky, que a pesar de sufrir graves lesiones mientras desempeñaba su labor de detector de minas, continuó trabajando en distintas misiones después de la guerra; o Belleza, Peter, Irma y Jet, destacados en el rescate de sobrervivientes bajo los escombros de Londres tras los bombardeos alemanes.

Sin embargo, los perros no son los únicos animales que trabajan y se sacrifican ayudando al hombre en las guerras. Entre los animales heroicos se cuentan también especies tan diversas como las palomas, las cuales sirvieron como mensajeras en conflictos como la II guerra Mundial (de las 17.000 enviadas a territorio enemigo sólo regresó 1 de cada 8); los caballos (sólo en la I Guerra Mundial murieron 8 millones de estos animales) o ejemplares tan exóticos como delfines y leones marinos (utilizados para la detección de minas subacuáticas) e incluso luciérnagas que iluminaban a los soldados cuando leían los planos durante las noches en las trincheras.


Está hecha de bronce y tiene inscriptas las leyendas “For Gallantry” (Por valentía) y “We Also Serve” (Nosotros también servimos) dentro de una corona de laureles. Esta medalla porta una cinta con rayas verdes, marrón oscuro y azul pálido. Dicha medalla es presentada y entregada por el alcalde de la ciudad de Londres. En la actualidad, tan sólo sesenta y tres animales han sido condecorados con esta medalla.


De hecho entre 1943 y 1949 se concedieron 54 medallas Dickin; 32 para palomas, 18 para perros, 3 a caballos y 1 para un gato. ¿Un gato? se estarán preguntando. Sí. Simon era un felino blanco y negro, pequeñito, que viajaba a bordo de la fragata real inglesa HMS Amethyst por el río Yangtze, en China. El barco fue sitiado y atacado por los comunistas chinos durante varios días y parte de la tripulación murió.

El pequeño Simon huyó aterrorizado hacia las profundidades de la fragata, pero el hambre le hizo regresar a la cubierta 5 días después. Estaba herido, con cuatro heridas de metralla, quemaduras y una gran conmoción. Lo vendaron y curaron, pero él continuó cazando las ratas del barco mientras se recuperaba. También patrullaba entre sus compañeros enfermos, que le veían pasar con su pequeña cabeza vendada. Los sobervivientes se sintieron reconfortados por el pequeño gato y tuvieron fuerzas para seguir adelate.

Los perros también han recibido la medalla Dickin, como Rob (que saltó veinte veces en paracaídas para la realización de misiones secretas en territorio enemigo), Ricky, que a pesar de sufrir graves lesiones mientras desempeñaba su labor de detector de minas, continuó trabajando en distintas misiones después de la guerra; o Belleza, Peter, Irma y Jet, destacados en el rescate de sobrervivientes bajo los escombros de Londres tras los bombardeos alemanes.

Sin embargo, los perros no son los únicos animales que trabajan y se sacrifican ayudando al hombre en las guerras. Entre los animales heroicos se cuentan también especies tan diversas como las palomas, las cuales sirvieron como mensajeras en conflictos como la II guerra Mundial (de las 17.000 enviadas a territorio enemigo sólo regresó 1 de cada 8); los caballos (sólo en la I Guerra Mundial murieron 8 millones de estos animales) o ejemplares tan exóticos como delfines y leones marinos (utilizados para la detección de minas subacuáticas) e incluso luciérnagas que iluminaban a los soldados cuando leían los planos durante las noches en las trincheras.




Simón, que sirvió en el Amethyst durante el incidente Yangtze, acabó con muchas ratas a pesar de haber sido herido y su comportamiento fue del más alto nivel a pesar de la fuerza del ataque. Él continuó acabando con las ratas a razón de una por día, ya que obviamente, éstas acababan con las provisiones del barco). Simón, que vivió toda su vida en el mar, murió cuatro días antes de recibir su medalla. Fue enterrado en el cementerio de animales de la PDSA en Inglaterra. Gatos como Simón, quedan muy pocos hoy en día.

Recientemente ha sido inaugurado en el centro de Londres un monumento conmemorativo para rendir tributo a todos estos "animales en guerra". Con él se pretende homenajear no sólo a los condecorados con la medalla Dickin, sino a todos aquellos animales anónimos que, según recordó Jilly Cooper, presidente de la PSDA: "Sin tener idea de por qué habían sido arrastrados a los conflictos de los hombres, actuaron solamente movidos por la lealtad y el afecto".



 

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