Las cuatro horas de ascenso fueron acompañadas por
temperaturas que variaban desde los 2 a los 10 grados centígrados,
con sensación térmica variable producto de los
fuertes vientos. El efecto puna se presentó en forma
marcada, causando dolores de cabeza, que dificultó
la marcha, especialmente en el tramo final. Sin embargo, y
gracias a la buena preparación física y la aclimatación
hecha prudencialmente, la cumbre fue alcanzada por todos los
integrantes exitosamente. |