| La llegada de los primeros tanques Sherman de origen norteamericano a la Argentina se produjo entre los años 1946 y 1947, cuando el gobierno del Teniente General Perón realizó una importante compra de material bélico, después de terminada la Segunda Guerra Mundial.
Este material fue vendido a precio de chatarra, y a cambio de una importante deuda que mantenía el gobierno de Gran Bretaña con nuestro país por envíos de alimentos durante el conflicto mundial.
En el caso particular de los Sherman, fueron comprados al irrisorio precio de 0,20 cts. el kilo, adquiriéndose alrededor de 400 tanques a los británicos.
Los mismos los habían empleado durante toda la Segunda Guerra Mundial y, a su vez, los habían adquirido a EE.UU. con el Plan de Préstamos y Arriendo mediante el cual este país facilitaba armamentos a los ingleses a cambio de bases estratégicas en distintas colonias en diversas partes del mundo.
Inglaterra había recibido de EE. UU. las siguientes versiones de Sherman: M4A4, M4A2, M4A1, y M4A3, en este orden de importancia.
Los blindados llegaron a la Argentina con las modificaciones hechas por los ingleses, entre las que podemos señalar: equipo de radio británico, caja porta equipo, matafuegos, redes de enmascaramientos, zapatas de orugas (como repuestos y para refuerzo de protección). Era frecuente encontrar en el interior de los tanques distintos objetos personales de las que fueron sus tripulaciones. Una parte importante de los Sherman estaban equipado con el cañón de 75 mm . norteamericano, pero más de la mitad de ellos estaban armados con el cañón inglés de 17 libras (76,2 mm). Estos últimos eran los llamados “Firefly”, cuya maqueta presentamos en este artículo.
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