| El general de brigada Fabián
Brown expuso detalladamente días atrás la reestructuración
de la formación universitaria en el ámbito de
dicha entidad educativa del Ejército.
La participación del General Brown se produjo en el
marco del “Seminario Internacional: la integración
de la Formación Militar en la Educación Superior
Universitaria del Siglo XXI”, que se está desarrollando
en el Edificio Libertador, y que es organizado por la Subsecretaría
de Formación del Ministerio de Defensa.
El CMN, lugar en el que se forman los oficiales de las Armas
(Caballería, Infantería, Artillería,
Ingeniería y Comunicaciones) y especialidades (Intendencia,
Arsenales y Sanidad) del Ejército Argentino, venía
proporcionando desde principios de la década del 90
una formación universitaria que, si bien era funcional
a la formación militar, carecía de especificidad
y competía con otras carreras dictadas en diferentes
universidades argentinas.
Por tal motivo se concretó la licenciatura en Conducción
y Gestión Operativa, que contempla las necesidades
propias del Ejército a nivel universitario de los futuros
oficiales, y consta de seis módulos: Conducción
y Gestión; Sociedad y Estado; Educación; Tecnología
Militar; Idioma; y Ciencias Exactas.
Mediante la formación universitaria, se busca formar
al personal en el desarrollo de un pensamiento plural y crítico
que le permita abordar una realidad compleja y diversa con
herramientas conceptuales multidisciplinarias, que posibiliten
articular un sistema de razonamiento abierto en la solución
de un problema militar.
El Plan de Formación del CMN se reparte de la siguiente
manera: un 47 por ciento de las horas (2.867) se destina al
Área Académica (Licenciado en Conducción
y Gestión Operativa); un 46 por ciento para el Área
de Instrucción Militar (Educación Operacional
Militar. Un total de 2.806 Horas; y un 7 % al Área
Educación Física. El total de horas es de 6121.
La implementación de la formación académico/universitaria
hizo que se introdujeran cambios en el desarrollo de la instrucción
militar. Entre ellos se encuentran la inclusión de
materias del Área de Instrucción Militar al
Área Académica, la adaptación del Colegio
Militar como Unidad Académica del Instituto Universitario
del Ejército y la Homologación de Planes de
Estudio para su aprobación por parte del Ministerio
de Educación.
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