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/ diciembre 2009 |









REGATA DEL BICENTENARIO
Hermandad latinoamericana en el mar
HISTORIA NAVAL
Operaciones conjuntas en la civilización
de la Patagonia |












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REGATA
DEL BICENTENARIO
Hermandad latinoamericana en el mar |
por AF y GR |
| Tuvo lugar
en el Salón San Martín del Edificio Libertador
la presentación oficial de la denominada “Velas
Sudamérica 2010- Encuentro y Regata Internacional
de Grandes Veleros”. Presidió la ceremonia
la titular de la cartera de Defensa Doctora Nilda Garré
quien estuvo acompañada por los jefes de la Armada
Argentina, Almirante Jorge Godoy y de su par chileno,
Almirante Edmundo González Robles, junto a |
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| embajadores de
varios países de nuestro continente, autoridades del
Ejercito, Fuerza Aérea, de Seguridad e invitados especiales.
El Vicealmirante Julio Bara explicó detalles del evento
y se proyectó un video alusivo. Luego tomó la
palabra el jefe de la Armada Chilena, Almirante Gonzáles
Robles quien expresó entre otros conceptos: “En
nombre de la Armada de Chile saludo al pueblo argentino y a
su armada…! Nos une el Bicentenario de Argentina y Chile,
naciones que tienen una genuina hermandad.../ este evento será
un regalo de paz y fraternidad que nuestras armadas ofrendarán
a nuestro continente…/. Luego el Jefe de la |
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Armada
Argentina, Almirante Godoy expresó: “El quehacer
de hoy hace historia y contribuye al futuro…/ Este será
un evento como nunca antes se llevo a cabo en Latinoamérica…!
Veleros de distintas naciones que navegarán juntos en
busca de objetivos comunes…/ Será una oportunidad
para trazar un puente de hermandad entre los pueblos…/”.
Al hacer uso de la palabra, la Doctora Garre dijo que “La
celebración del Bicentenario no es un conjunto de actos
sino un proceso de rescate de la lucha social, cultural y política
de nuestros pueblos…/ Mis felicitaciones a la Armada de
Chile y Argentina por organizar esta regata del Bicentenario…/”
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HISTORIA
NAVAL
Operaciones conjuntas en la civilización de la
Patagonia. |
por Departamento de Estudios Históricos Navales
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| Desde
1869 hasta el año 1883, la Armada Argentina comenzó
con la incursión de los ríos patagónicos,
extendiendo con las expediciones la soberanía nacional.
Desde el descubrimiento de la Isla Choele-Choel hasta la llegada
del Modesta Victoria al gran lago Nahuel Huapi, esta nota recuerda
a todos aquellos temerarios hombres que lucharon, investigaron
y sentaron los límites de nuestro territorio. |
En 1869, la Armada
Argentina, inicia las campañas fluvia¬les por el
río Negro. El primer vapor que lo exploró fue
la pequeña nave “Transporte” con la cual
el Capitán de Marina Ceferino Ramírez incursionó
hasta la isla de Choele Choel llevando tropas embarcadas del
Ejército al mando del Co¬ronel Murga, debiéndose
replegar hacia Carmen de Patagones por amenazas del cacique
Calfulcurá.
El Teniente Coronel Mariano Ruiz fundó el Fortín
Conesa, ayudado por el Sargento Mayor de Marina Clodomiro Urtubey
quién zarpó con el vaporcito “Transporte”
acarreando pertechos para la construcción del fortín
el mismo año.
En febrero de 1872, se ordenó al Teniente Coronel de
Ma¬rina Martín Guerrico que con los vapores “Río
Negro” y “Neuquén” explorara los ríos
Negro, Neuquén y Limay y sus afluentes "hasta la
mayor altura posible". Guerrico solamente pudo disponer
del primero, zarpando de Carmen de Patagones en junio de ese
año. Hizo un relevamiento del río y un plano detallado
hasta más allá de Choele Choel.
En 1876 una barca francesa de mil toneladas, la Jeanne Amelie
, fue tomada presa por la corbeta chilena Magallanes, mientras
se hallaba en el puerto Santa Cruz abocada a la labor de extracción
de guano. La Jeanne Amelie tenía permiso consular argentino,
pero fue conducida al Estrecho, donde se perdió para
siempre entre las restingas de Punta Dungeness. El 11 de octubre
de 1878, nuevamente la corbeta Magallanes capturó otro
barco guanero, el norteamericano Devonshire, que también
operaba con autorización del gobierno argentino, y lo
llevó a Punta Arenas. Estas circunstancias relevantes
obligaron al Gobierno Argentino a salir en defen¬sa de la
soberanía nacional. Se preparó para ello una expedición
con las únicas naves de porte con que contaba la Armada:
los buques de defensa fluvial; el monitor Los Andes y la bombardera
Constitución, y la corbeta Uruguay, que era un buque
de altamar, los tres habían llegado al país con
la escuadra de hierro y vapor creada por Sarmiento. A esta escuadra
se la conoció como del Atlántico Sur, comandada
por el Comodoro Luis Py y transportaba tropa de ejército
como refuerzo de la expedición. Las tres naves lle¬garon
al río Santa Cruz cuando los buques de la escuadra chilena
-muy superior-, se habían retirado debido a la inminente
guerra con Perú en el Pacífico. Finalmente allí
en la margen sur del río Santa Cruz, en el cañadón
de Misioneros, y ante la tropa de artillería e infantería
del Ejército compuesta de cien hombres con sus cañones,
todos al mando del Mayor Félix Adalid, se izó
el pabellón el 1º de diciembre de 1878 con las salvas
de artillería correspondientes.
La expedición al Desierto comandada por el General Roca
en 1879 contó con una fase fluvial. El vaporcito “Triunfo”
fue apoyo de la primera división expedicionaria al mando
del propio general Roca y tenía por misión encontrarse
con las fuerzas del Ejército en la isla de Choele Choel.
El vaporcito varó en los bajos fondos del río,
pero su comandante Guerrico prosi¬guió la navegación
en botes, arribando a Choele Choel el 23 de mayo de 1879 juntándose
con las tropas de Roca al día siguiente.
El vapor “Neuquén”, participó durante
la campaña del General Conrado Villegas en 1881. Al mando
del Teniente Coronel de Marina Erasmo Obligado, con grandes
dificultades llegó a la confluencia de los ríos
Limay y Neuquén, no pudiendo remontar el Limay por una
bajante. En 1881 se inició otra navegación del
río Negro con un nuevo vapor con más fuerzas de
máquinas. Con él llegaron a Villa Roca y desde
allí fueron escoltados por tierra por 50 hom¬bres
del Ejército al mando del Capitán José
Gómez. Se penetró por el Limay y cerca de la confluencia
de ese río con el Colón-Curá sufrie¬ron
varias averías contra un peñasco. Asediados por
los hombres del cacique Sayhueque, emprendieron el regreso el
23 de no¬viembre, de 1881. El 31 de octubre de 1881, con
el vapor “Río Negro” y el General Villegas
a bordo, navegaron hasta Villa Roca, continuando la navegación
por el río Limay, pero ante la bajante que presentaba
este río, el comandante Obligado decidió regresar
para evitar la varadura y pérdida del vapor.
Finalmente, el 10 de octubre de 1883, al mando del Tenien¬te
de Marina Eduardo O´Connor se inició una nueva
tentativa con el Río Negro; pudieron llegar a la confluencia
del Limay y desde allí regresó el vapor prosiguiendo
la navegación con embarcaciones menores por el río
Limay hasta que el 13 de di¬ciembre de 1883, con la lancha
a vela que entonces se llamó “Modesta Victoria”,
llegaron navegando al lago Nahuel Huapí. Era el triunfo
del tesón y de más de un siglo de exploraciones,
desde la época española.
Luego de estas hazañas, se continuaron los viajes de
las naves de la Armada que inspeccionaron las costas Patagónicas,
efectuaron el servicio de transportes, relevaron las costas,
se ocuparon de la seguridad de la navegación y efectuaron
trabajos de relevamiento hidrográficos y cartográficos
de la Patagonia.  |
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