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la Licenciada en Psicología e instructora del CAECOPAZ
desde hace quince años, María Isabel Muzio,
a la hora de elaborar un manual que abarca diferentes cuestiones
para afrontar el impacto que implica el despliegue de un familiar
en misiones de paz.
En la currícula de Naciones Unidas había una
materia obligatoria que se llamaba Manejo de Estrés.
“Algunos de mis ex compañeros de la EMOSPAC me
dijeron que necesitaban que dicte esa instrucción.
Entonces, además de hablar de este tema específicamente
en misiones y del despliegue, surgió como demanda espontánea
todo lo que se relacionaba al impacto en la familia. Entonces
la gente me preguntaba: ¿Qué hago con los chicos?
¿Cómo le digo a mi familia? ¿A mi mujer?
¿Cómo los afecta?”.
A partir del contacto que María Isabel fue adquiriendo
con los contingentes, elaboró un pequeño folleto
para que tuvieran como guía sobre cómo preparar
a la familia. El tema fue evolucionando y se impuso, cobrando
cada vez mayor importancia. “Me di cuenta de que parte
del estrés de la misión tenía que ver
con la familia. La misión común impone seis
meses de ausencia donde la dinámica del grupo familiar
cambia porque hay alguien importante que se ausenta. Este
período es suficiente para que se produzcan modificaciones
considerables dentro del ámbito familiar, que la gente
crezca, que aprenda nuevas formas de manejarse, desarrollen
nuevos criterios, todo para adaptarse al cambio. Cuando la
persona desplegada vuelve, también hay una reacomodación
porque todos cambiaron”, explica Muzio. “Es una
especie de shock, un estrés de reajuste que es inherente
a la situación que se vive. Todo esto lo fui aprendiendo
en contacto con ellos. Aquí no hay conjetura, no queda
sólo en el ámbito de la hipótesis, sino
que lo veo constante”, agrega.
Ya por 2001 y con un oficial de la Fuerza Aérea, Vice-comodoro
Edelman, realizó una investigación para corroborar
todas estas cuestiones que ya habían comprobado en
la práctica. “Hicimos ese trabajo para que se
le dé una atención formal a esas cuestiones.
Finalmente armamos una estructura de referencia común
que resultó una herramienta pedagógica. Creo
que la fortaleza está basada en las experiencias”.
Esto se impartió en todos los cursos, incluso los internacionales,
como el curso de observadores militares. “El Coronel
Raúl Bertoia (Director de CAECOPAZ) me incentivó
a escribir finalmente un manual que atiende a los tres momentos
de la misión: el previo, el tiempo que dura la misión
y el tiempo de retorno. “El centro no se queda en la
parte meramente operativa. Abarca la parte humana. Estos efectivos
están expuestos a momentos importantes de estrés,
incluso a estrés traumático, donde están
desarraigados, son testigos de hambruna, miseria, conflictos
sociales, de muerte. Están expuestos a tedio, enfermedades.
Eso comprende el estrés del despliegue y otro tema
es el desarraigo familiar. Todo esto implica poder manejar
estas emociones y no disociar, porque si no el impacto emocional
puede ser negativo. Tenemos muy en cuenta que los Cascos Azules
son personas, y que hacen lo que hacen justamente porque son
personas”.
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