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/ noviembre 2009 |












EL EJÉRCITO ARGENTINO Y LA PRODUCCIÓN NACIONAL
/ Capítulo Décimonoveno
Entre mulas y caballos |







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EL
EJÉRCITO ARGENTINO Y LA PRODUCCIÓN NACIONAL /
Capítulo Décimonoveno
Entre mulas y caballos |
por Lauro S. Noro
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| El
país le debe al hoy Comando de Remonta y Veterinaria
del Ejército, la base para la mejor y más
importante cría de caballos y mulas de los más
reconocidos haras de la Argentina y de varios países
del mundo. Una tarea que desarrolló a través
de la ley de Fomento Equino con una red de excelencia
de criadores a la que entrega sus productos. Así,
extendió las razas equinas y équidas. Y
fue más allá. |
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En ese caminar,
en el Comando de Remonta y Veterinaria (CRyV) se refleja nítidamente
también, la cría de équidos; o sea, de
burros y mulas. Claro, muchos preguntarán cuál
es su importancia en el mundo que nos toca vivir. Los expertos
hablan con la contundencia de los hechos. Hace 25 años
los ejércitos españoles e italianos habían
descartado su utilización. Ahora, los volvieron a adoptar.
“En la montaña son irremplazables”. A tal
punto que en las últimas elecciones de junio pasado,
hemos visto a estos nobles animales transportando las urnas
por caminos y senderos casi intransitables de nuestra intrincada
geografía. “El helicóptero sin duda que
lo hace pero no tiene persistencia, es fugaz. En cambio los
équidos permiten hacer pie y cumplir con la misión
de cualquier ejército que es la de ocupar y mantener
un territorio”, afirman. Además y para reafirmar
conceptos, el Ejército Argentino es dueño de
la raza de mulas Remonta Argentina. Los dos países
más importantes para su cría son China, por
la magnitud, y el nuestro por sus registros sanguíneos
cuasi perfectos.
En otro orden de cosas, el CRyV tiene un laboratorio de veterinaria
que prepara las principales vacunas para encefalitis equina
y otras enfermedades. Además se practican análisis
de diferentes males que aquejan a los equinos y équidos.
Cuenta con ganado bovino para producción propia y su
comercialización y busca el abastecimiento autónomo
de la fuerza. Lo que produce lo vuelca al Ejército
y lo hace con transportes, forrajes, medicamentos, herraduras,
producción de caballos y de mulas.
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Un
poco de historia
El 23 de marzo de 1898 el presidente de la República,
Teniente General Julio Roca, a instancias de su ministro de
Guerra, General Luis María Campos, creó la Inspección
General de Remonta, cuyo primer inspector fue el General Victoriano
Rodríguez. Luego, al reorganizarse el Ministerio de
Guerra en 1916, pasó a depender de la VIII División
Remonta, Campos de Maniobras y Propiedades de la Dirección
General de Administración. “Tendrá a su
cargo lo relativo con el servicio de veterinaria y la remonta
de ganado para el Ejército, la administración,
explotación y custodia de los campos de maniobras y
demás propiedades
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del ministerio
de Guerra”, dice en el boletín oficial. El primer
jefe fue el Coronel Mariano Aráoz de Lamadrid. El 12
de marzo de 1924 se creó la Dirección de Remonta
a cargo del Teniente Coronel Adolfo Fauche.
Hitos del organismo
En 1952, por la ley de Abastecimiento Autónomo del
Ejército, se autorizó promover la producción
agropecuaria e industrial con la explotación de los
bienes asignados al uso del Ejército Argentino para
su abastecimiento autónomo. En 1963 nació la
División Perros de Guerra y Ganado de Tambo; el 29
de enero de 1964 se creó la Comisión de Fomento
del Caballo de Guerra y el 19 de febrero de 1968, la de fomento
del Perro de Guerra para la cría de la raza canina
ovejero alemán, con fines y propósitos de defensa
nacional; el 16 de enero de 1967 se declaró de interés
nacional la crianza del équido.
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El
25 de septiembre de 1969 se disolvió la Administración
de Campos del Ejército y se traspasaron los establecimientos
General Ávalos, Triunfo San José, General Paz,
Campo Los Andes, incluido el matadero militar y Cuadro Nacional
al Comando de Remonta y Veterinaria y Dirección General
de Remonta y Veterinaria para contemplar las necesidades específicas
de la fuerza. En 2003 se incorporó el establecimiento
Coronel Lorenzo Lugones”.
Como desde sus comienzos y tal como fuera ideado por sus antecesores,
el Comando de Remonta y Veterinaria -denominación que
tomó a partir de febrero de 2004- abastece con sus
propios medios a todas las unidades del Ejército donde
hubiese ganado equino, ejecutando permanentemente su remonta
y produciendo lo necesario para el mantenimiento operacional
y deportivo del mismo.
En 1981 fue oficializado como marca el actual distintivo de
la institución y que tuvo como gestor al Coronel Edwin
Day. La intención era diferenciar al producto Remonta
Argentino del resto de los caballos provistos y asignados
dentro del Ejército. Fue su diseñador Miguel
Agrasso quien le impuso sus caracteres góticos. Una
combinación de letras y números colocados en
lugares reconocibles del equino, distinguen sexo, año
de nacimiento y orden cronológico. Así, puede
reconocerse la calidad típica y galardonada de los
productos Remonta Argentino.
Entre sus objetivos, el Comando de Remonta y Veterinaria está
dedicado a la administración y explotación de
los bienes que el estado nacional pone a su disposición;
a la remonta del ganado équido del Ejército
Argentino; al fomento de la cría en el país;
del équido (equinos, asnales y mulares); del perro
de guerra (perro ovejero alemán) para propender al
abastecimiento autónomo de la institución, contribuir
a lograr y mantener la capacidad operacional de los elementos
montados y promover la crianza de los animales de interés
para la defensa nacional.  |

Labor
centenaria
El Servicio de Veterinaria del Ejército está
cumpliendo 117 años. Fue un 30 de noviembre de
1892 cuando el Doctor Mariano González Herrera
ingresó a la Fuerza como inspector veterinario
para organizar el servicio y asesorar profesionalmente
a la institución. El organismo funciona técnicamente
bajo una dependencia del Comando de Remonta y Veterinaria
y depende de los comandos, institutos, organismos, unidades
y subunidades independientes. Entre sus funciones, instruye
al personal del servicio a fin de incrementar sus conocimientos
técnicos y perfeccionar su formación profesional;
busca conocer los recursos ganaderos y métodos
de explotación zootécnicos de cada región
del país, en particular de las especies que interesan
al Ejército; efectúa la inspección
de los productos alimenticios destinados al consumo del
personal y del forraje destinado al ganado; controla los
pliegos para la adquisición de alimentos destinados
a la fuerza para que contengan las normas técnicas
y especificaciones según el reglamento de inspección
de productos alimenticios; propende al mantenimiento,
conservación de la salud y estado general de los
animales del Ejército mediante la aplicación
de los principios básicos de higiene; asiste a
los animales enfermos y adopta las medidas profilácticas
y establecer los tratamientos adecuados para evitar la
propagación de las enfermedades infecciosas y parasitarias
de los animales. El 4 de octubre se conmemora su día
junto con el de su Santo Patrono San Francisco de Asís.
-¿Por qué es importante tener un veterinario
en una brigada mecanizada o blindada si no hay animales?
-En un teatro de operaciones el veterinario debe prevenir
la expansión de epizootias y aquellas enfermedades
transmisibles a animales o de éstos a los humanos.
Debe velar y tiene un criterio poblacional de salud pública
porque sabe adoptar las medidas para evitar que se propaguen
estas enfermedades. |

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