| campos de
batalla por nuestra independencia y nuestra soberanía
nacional. Ahí están, como joyas de un increíble
collar de maravillosas cuentas musicales, la celebre Marcha
de San Lorenzo, la de Ituzaingó, El Tala y tantas otras
que nos emocionaron desde siempre en los desfiles. La lista
es tan larga como emotiva. Pero la novedad es que ahora la
música militar tiene su hogar. Ya se están poniendo
metafóricamente “los últimos ladrillos”
para la cercana inauguración, en el gran salón
que alberga luminosas vitrinas en su “domicilio”
del Museo Histórico del Ejército, ubicado en
la localidad de Ciudadela, provincia de Buenos Aires.
Con redoble de tambor y
sonido de clarines
El Coronel (R-62) Juan José Catalano,
Presidente de la Comisión del Servicio de Bandas Militares
“Santa Cecilia”, quién fuera Jefe de la
Banda de Música del Regimiento de Infantería
1 Patricios en el período 1994-2000 recibió
a SOLDADOS en las instalaciones que albergan los salones próximos
a ser inaugurados. “Aquí vive la música
y la historia de nuestros cuerpos militares de todos los tiempos”-
expresó, con la pasión del que trabaja incansablemente
para plasmar lo maravilloso e inasible de un sueño
y convertirlo en realidad. Por supuesto que no está
solo en la empresa. Lo acompañan el Encargado del salón,
Suboficial Mayor Músico Carlos Roberto Domínguez
y los auxiliares, Suboficial Principal Pedro Ceferino Alegre,
el Sargento Ayudante Músico Antonio Quintana, el Suboficial
Principal Carlos Fabián González (Encargado
de la Comisión) y la Cabo Músico Nadina Tatiana
Curbelo, la museóloga Claudia Rummo y Rubén
Omar Tayeldin, Profesor de pintura de la Escuela Nacional
de Arte “Prilidiano Puyerredón”. Todos
ellos aportaron su saber y su trabajo para materializar lo
que el público podrá ver dentro de muy poco.
Se trata de una muestra interactiva, amena, deliciosa, educativa,
histórica y, por qué no, también nostálgica.
Espléndidas y luminosas vitrinas exhiben tambores y
pífanos de la época de los primeros músicos
españoles (1536), siguen las correspondientes a las
Invasiones Inglesas, gaitas, tambores, un uniforme del 71
de Higlanders, los instrumentos de los primeros cuerpos criollos
(tambores, cornetas de Húsares de Pueyrredón
y de Patricios), las guerras por nuestra Independencia están
representadas por el Tambor de Tacuarí, la sala del
Himno Nacional luce un piano de un siglo de antigüedad,
que está en uso y exhibe la reproducción mural
del famoso cuadro de Subercaseaux sobre la entonación,
en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson, del que
luego sería consagrado como nuestro Himno Nacional.
Está presente, en sus instrumentos, la música
que acompañó a los regimientos 8 y 11 de Línea
del Ejército de los Andes, sigue a ello la Guerra contra
el Imperio del Brasil y la recordada Marcha de Ituzaingó,
la época de Juan Manuel de Rosas, con sus Colorados
del Monte y los recuerdos del Combate de Vuelta de Obligado,
La época de la Confederación Argentina, con
José Giribone, autor de “El Tala”, La Conquista
del Desierto, con una maravillosa maqueta de uno de aquellos
fortines que “hicieron patria” en la inmensidad
de la Pampa, la Creación en 1880 de la Banda de Música
del Colegio Militar de la Nación, La creación
de la Inspección de Bandas Militares en 1895 y en,
proceso de finalización, las vitrinas correspondientes
a Malvinas, las Bandas de Música en el siglo XX y en
las Misiones de Paz.  |