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/ septiembre 2009 |















2DA
SECCION
EMANUEL “MANU” GINÓBILI
Más allá del deporte |

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2DA SECCION |
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EMANUEL “MANU”
GINÓBILI |
por Lucía Tornero
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Con
32 años recién cumplidos, SOLDADOS dialogó
con Manu
y nos mostró otra faceta, la que trasciende su
carrera deportiva. El astro de la NBA, cuya fundación
solidaria estuvo detrás de la maratón a
beneficio del Hospital Municipal de Bahía Blanca,
también habló de la importancia de su entorno,
de su futuro y de por qué eligió a los chicos
para canalizar su dedicación solidaria. |
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| Exito. Fama.
Dinero. Bien podrían definir a la figura de Emanuel “Manu”
Ginóbili. Sin embargo, el basquetbolista bahiense que
conquistó a la NBA y al público estadounidense
inspira admiración y no precisamente por esos atributos
superfluos propios del estrellato, que fugazmente pueden disiparse.
Es su sencillez, su humildad y su espíritu solidario
los que se roban el cariño de todos. En diálogo
con SOLDADOS, vimos la otra cara de Manu, más allá
del deporte y el estrellato. |
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De
regreso en la Argentina, y por supuesto, a su Bahía querida,
disfrutó de los resultados de su nuevo emprendimiento:
el hotel Land Plaza, una infraestructura de cinco estrellas
que decora las calles de la ciudad y en donde se hospedó.
Por el momento, está alejado del deporte ya que se está
recuperando de una lesión que sufrió el 5 de abril.
Pero, como buen deportista, no evade el entrenamiento y continúa
preparando su cuerpo para el regreso a las canchas texanas,
en donde juega para los San Antonio Spurs desde 2002. Sin embargo,
a veces tenemos el privilegio de verlo vestir los colores de
la selección argentina. “Al jugar en el exterior,
de algún modo represento a mi país. Por eso, trato
de comportarme como corresponde en Estados Unidos y aún
mas cuando estamos jugando con la selección en otras
partes del mundo -comparte y sobre sus repetidos retornos al
país nos confiesa-. Cada vez que vuelvo es diferente.
He visto al país y a la gente quebrada cuando regresé
en 2002 y 2003, a la gente optimista y esperanzada en el 2005
y 2006, y así sucesivamente. Siempre cambia y va a seguir
cambiando. Lo que más me gusta, obviamente, es ver la
gente tranquila, contenta y disfrutando el momento, pero eso
no siempre es fácil de ver acá”.
Desde su niñez, la vida del crack estuvo ligada al básquet.
“Es muy difícil contar una anécdota sin
que surja sola. No se me ocurre, pero la gran mayoría
están ligadas al club y al básquet en la niñez
y por ahí un poco más al colegio y |
mis amigos de
escuela en la adolescencia. Pero lo seguro que es que tuve la
suerte de nacer en un ambiente muy sano, propicio para desarrollarme
y lleno de posibilidades”, asegura Manu y puso en evidencia
que gracias a ese entorno en el que le inculcaron sacrificio
y disciplina, el astro se empeñó en brillar en
lo que ama… y lo logró. Pero, ¿cómo
logra mantenerse tan fiel a sus orígenes, luego de haber
alcanzado tanta popularidad? “No tengo una receta. Sólo
sabiendo que los que te conocen de mucho antes llegaron cuando
eras ´uno más´, creo que son los que más
te ayudan a mantenerte fiel a vos mismo”.
En su afán de devolverle algo a la sociedad, creó
la Fundación Manu Ginóbili junto a su mujer y
unos amigos. No dudaron en acordar que querían canalizar
su ayuda y enfocarse en los más chicos. “A ellos
siempre da gusto ayudar, porque no tienen absolutamente ninguna
culpa de lo que les toca vivir y tienen que aguantarlo -sostiene
convencido y por ello decidió priorizar a organizaciones
ya establecidas, con muy buena reputación y, en un principio,
bahienses-. Es mi ciudad natal y siento que le debo mucho”.
Los escogidos fueron, por ese entonces, el Patronato de la Infancia
y el hogar Mamá Margarita. Luego también extendieron
la ayuda a entidades de diversos lugares de la Argentina. |
| El
16 de agosto se llevó a cabo la maratón que organizó
su Fundación, a fin de colaborar con la Sala de Pediatría
del Hospital Municipal de Bahía Blanca. Bajo el lema
“Correr te hace bien a vos y a los chicos de Bahía”,
convocaron a Entre otras de sus actividades solidarias, dejó
su marca en la edición número 18 de “Un
sol para los chicos”, programa especialmente generado
para recaudar fondos a total beneficio de UNICEF, para que pueda
continuar el trabajo que desarrolla en nuestro país.
Como Embajador de Buena Voluntad de esta organización,
durante esta última visita al |
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país,
Manu viajó a Chaco visitó la escuela N°103
de Fontana, en el marco del proyecto “Ciudades por la
Educación” para contribuir con la educación
de todos los niños, niñas y adolescentes de Argentina.
A pesar de sus numerosas contribuciones y aportes a la comunidad,
Manu no concede ante los catálogos de superhéroe
o una persona ejemplar y, como prácticamente todos, él
a su vez tiene sus propios referentes: “Siempre admiré
mucho a los deportistas de elite, como Michael Jordan, porque
era en lo que yo me quería transformar. Fuera del deporte
admiro a mucha gente, pero a ninguno tomo como ídolo.
Al Pacino, Bono, Ricardo Darín, Denzel Washington, Adrián
Paenza y tanta otra gente capaz. Barack Obama es otro, que ´por
ahora´ admiro”. ¿Qué le depara el
futuro a Manu? Seguramente brille tanto como su constancia se
lo permita, con muchos proyectos en su porvenir. El de formar
una familia es una intención que, aseguró, “está
definitivamente en los planes”. Tampoco escatima en la
posibilidad de cometer errores: “Me veo haciendo muchas
cosas, aprendiendo, probando, equivocándome. Pero tengo
una gran cosa a favor y es que si emprendo algún proyecto
lo haré porque tengo ganas, no por necesidad. Entonces
haga lo que haga, lo voy a hacer con dedicación y placer”.
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