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/ agosto 2009 |













INSTITUTO NACIONAL SANMARTINIANO
El granadero que escribió la historia de
su regimiento |






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INSTITUTO
NACIONAL SANMARTINIANO
El granadero que escribió la historia de su regimiento |
por Armando S. Fernández |
La cita
fue en el Instituto Nacional Sanmartiniano, allí,
antes de dar una clase a los futuros participantes de
una nueva cabalgata del Cruce de los Andes, Esteban Darío
Ocampo dialogó con SOLDADOS. La suya es una historia
emotiva, digna de ser contada. Es un relato de vida impregnado
de amor al Histórico Regimiento de Granaderos a
Caballo en el cual sirvió como Soldado Voluntario
durante el período 2001-2004 y que lo llevó
a escribir el volumen “Centauros de los Andes”
editado por Dunken, en el cual, meticulosamente describe
la creación de esa unidad y las campañas,
combates y batallas que le tocó acometer. Esteban
Ocampo, 31 años, porteño, casado, dos niños,
nacido un 16 de agosto (casi el 17, una fecha recordada
por todos los argentinos por ser la del paso a la inmortalidad
del Libertador) sirvió en el Escuadrón Ayacucho
y en el Escuadrón Montevideo.
“En realidad esta historia comienza cuando yo era
chico, resulta que Floro, mi padre que fue Soldado Conscripto
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| en 1948 en la
entonces Escuela de Caballería de Villa Martelli, es
natural de Saladas, el mismo pueblo correntino donde nació
el Sargento Juan Bautista Cabral y siempre me contaba relatos
sobre la vida de este legendario soldado que ofrendó
su vida para salvar la de San Martín, en el combate de
San Lorenzo. Tan es así, que desde hace años,
participo con mi padre en la cabalgata que se hace desde Saladas
a Colonia Cabral los 3 de febrero de cada año (unos |
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doce
kilómetros) en homenaje a Cabral y a los combatientes
de San Lorenzo- dice y prosigue-. Cuando ingresé en Granaderos
todos esos relatos de mi niñez me volvieron a la mente.
¡Tenía ante mis ojos la historia viva del regimiento,
sus archivos, el legendario sable corvo del Libertador, numerosos
documentos y partes de guerra! Me agarró la fiebre de
investigar. Hice monografías, planos, etc. Los fui reuniendo
pacientemente, con ayuda de mis camaradas que me brindaron su
apoyo, acercándome todo tipo de documentación.
Consulté los archivos, la biblioteca, todos los elementos
que pudieran ayudarme para reconstruir aquella maravillosa gesta
de libertad latinoamericana. Y bueno, los reuní en un
libro y logré publicarlo. Hoy por hoy, estoy cursando
la licenciatura de Historia en la Universidad de 3 de febrero.
Estoy muy agradecido a mi padre que me inculcó este amor
por los Granaderos, a mis camaradas y superiores de entonces,
que siempre me apoyaron; a mi esposa Soledad, que colaboró
poniendo “en caja” documentos, transcribiéndolos
y alentándome. Gracias a toda esa maravillosa gente que
hizo posible esta obra”.  |
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