| En términos
generales, la prevención del cáncer oral se
dirige a evitar agentes o acciones que puedan irritar los
tejidos bucales y ser desencadenantes del cáncer y,
en forma paralela, a mantenerse informado sobre el problema
del cáncer y consultar periódicamente al odontólogo.
Entre las medidas preventivas a seguir, los especialistas
sugieren:
• No fumar.
• No beber alcohol: si se bebe, que sea con moderación.
• Eliminar la placa bacteriana mediante una correcta
higiene oral.
• Se encuentran cada vez más conexiones entre
agentes infecciosos y procesos cancerosos (virus, hongos,
bacterias).
• Evitar cualquier actividad mecánica o física
que pueda ser lesiva o irritante. Por ejemplo, el mordisqueo
continuo, la radiación solar muy continuada sin protección
(en los labios), fumar con la candela al revés.
• Mantener una dieta e hidratación adecuadas
a través del consumo moderado de grasas y proteínas
animales y de una mayor ingesta de frutas, vegetales y cereales
completos, especialmente cítricos y frutos ricos en
caroteno, así como verduras de la familia de las crucíferas
(repollo, rábano).
• Evitar alimentos muy condimentados y reducir el consumo
de alimentos conservados en sal, ahumados, tostados o curados.
• No tomar suplementos nutritivos no recomendados médicamente.
• Tratar el estrés.
• Hacer revisiones con el odontólogo cada 6-12
meses. Si aparece una lesión de cáncer, será
de gran importancia la detección precoz y el tratamiento
urgente: esto es más fácil si se acude al odontólogo
con regularidad.
• Controlar periódicamente las prótesis
removibles, y su ajuste (si es necesario).
• Realizar autoexámenes mensuales para la detección
temprana del cáncer oral.
Para lograr un diagnóstico oportuno, los odontólogos
recomiendan prestar mucha atención a diferentes señales
que puedan aparecer. Entre ellas:
• Manchas blancas que no se desprenden.
• Heridas que no cicatrizan en 10 días.
• Movilidad dentaria sin causa aparente.
• Expulsión espontánea de una pieza dentaria.
• Anestesia o parestesia en cualquier sector de la boca.
• Asimetría facial progresiva.
• Adenopatías (inflamación de los ganglios
linfáticos) indoloras fijas o móviles.
• Desadaptación de prótesis.
• Cualquier crecimiento localizado de tejidos.
Es importante detectar el cáncer oral tan pronto como
sea posible porque el tratamiento funciona mejor antes de
que la enfermedad se haya diseminado
Fuente: Hospital General 602- Hospital
Militar Campo de Mayo “Cirujano Primero
Dr. Juan Madera”.  |