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HOSPITAL MILITAR CENTRAL
Ataques de pánico

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Ataques de pánico
por Lucía Tornero

Dra,¿Qué es un ataque de pánico?
El miedo y la ansiedad son reacciones normales a situaciones estresantes en nuestras vidas. Pero el ataque de pánico es diferente. Éste aparece sin motivo aparente, causando ataques repentinos de miedo y ansiedad, junto con síntomas físicos como una aceleración del corazón. En general esta crisis suele ser breve y puede ocurrir como un episodio aislado o repetirse con cierta frecuencia. Luego de la primera crisis, en la mayoría de los casos, comienza a desarrollarse paulatinamente un temor a sufrir otra crisis, un miedo a sufrir ataques (sobre

todo en público y a quedar mal delante de los otros); miedo a sentirse solo, desamparado, sin escape e imposibilitado de recibir asistencia en caso de tener una crisis de pánico. Estos temores van confinando gradualmente a los pacientes a sus hogares y, en los casos más graves, tampoco pueden quedarse solos en sus casas. Muchas personas evitan el sitio donde ocurrió el primer ataque y los lugares más temidos son aquellos de los que resulta más difícil escapar, tales como subte, avión, shoppings, teatro.

¿Cuáles son las causas de su ocurrencia?
Es una enfermedad de múltiples factores causales en la que intervienen la predisposición genética, la historia familiar, factores desencadenantes y condicionamientos psicosociales. Las pérdidas personales significativas, los cambios en la vida diaria, el consumo excesivo de cafeína, nicotina o marihuana pueden ser disparadores.

¿Cuáles son los síntomas?
La aparición repentina de ese miedo intenso está seguido de una serie de síntomas entre los que se cuentan: palpitaciones o taquicardia, sudoración, temblores o sacudidas, sensación de ahogo, sensación de atragantamiento, opresión o malestar torácico, náuseas o molestias abdominales, inestabilidad, mareo o sensación de desmayo, miedo a volverse loco o descontrolarse, miedo a morir, escalofríos o sofocaciones y sensaciones desagradables. Pueden presentarse todas las reacciones mencionadas o alguna de ellas.

 

¿Alguien puede estar sufriendo un ataque de pánico y no advertirlo?
Sí, por este motivo la persona que tiene un primer episodio se asusta, no sabe qué es lo que le está ocurriendo y va a la guardia de un hospital, interpretando erróneamente que alguna enfermedad médica grave le está ocurriendo. Consulta a cardiólogos o clínicos en busca de una explicación. Asimismo, empieza a estar preocupado por las consecuencias de estas crisis: “Puedo morir de un ataque al corazón”; “Puedo enloquecer”; “Puedo descontrolarme o desmayarme”. Es habitual que no se anime a contarle a los demás lo que le ocurre por temor a ser juzgado como loco y porque su aspecto exterior no evidencia ningún cambio. Además, cuando consulta a un médico clínico, muchas veces éste lo examina en detalle y le dice que todo está normal, señalando que los nervios o el estrés pueden ser la

causa de la sintomatología. Hay que tener en cuenta que el trastorno por pánico es un problema universal, es decir, que se presenta en todas las culturas, razas y niveles socioeconómicos. Se estima que uno de cada 30 personas padece la enfermedad, con lo que habría más de un millón de afectados en nuestro país. En el servicio de psiquiatría del HMC hay un alto porcentaje de pacientes que consultan por este motivo, y muchos de ellos han pasado primero por la guardia y nos han sido derivados.

¿Hay gente que sea más propensa a sufrir ataques de pánico?
Sí, hay gente que tiene el sistema de alarma del cerebro hipersensible, es decir, que en ella el umbral para que se dispare la respuesta de alarma es más bajo.


¿Existe algún tratamiento? ¿De qué tipo?
El cuadro de pánico, una vez iniciado, se prolonga casi invariablemente y si no es tratado correctamente termina produciendo un cuadro de depresión secundaria. El tratamiento a seguir depende de la gravedad del caso. En aquellos más serios, se hace un tratamiento combinado de medicación y psicoterapia, y en los casos más leves, solamente con la psicoterapia se puede tratar, especialmente la cognitivo - conductual que da más resultado.

¿Se pueden curar los ataques de pánico?
Efectivamente. De acuerdo con el Instituto Nacional para la Salud de EEUU (NIH), el tratamiento reduce o previene por completo los ataques de pánico en un 70 a 90 por ciento de la gente que los padece. En muchos de los casos, entre los 3 y los 6 meses hay remisión total de los síntomas físicos.

¿Cómo describen los pacientes las sensaciones experimentadas antes un episodio?
A continuación, extraigo un fragmento de un discurso de un paciente frente a la sensación de pánico explicada muy claramente: “De manera súbita y totalmente inesperada, me sentí atacado por una sensación de falta de aire, palpitaciones, opresión en el pecho, un nudo en la garganta y un sudor frío recorrió todo mi cuerpo. Aterrorizado, pensé que iba a desmayarme, a perder el control o quizás morir. El ataque duró unos cuantos minutos, que me parecieron un siglo. Fui a un servicio de guardia, suponiendo que sufría un ataque al corazón. Me hicieron varios exámenes y estudios, pero no descubrieron nada. Los días siguientes volví a tener nuevas crisis y mi miedo era cada vez mayor. Comencé a sentirme inseguro, ansioso por lo que me podría pasar y totalmente desamparado ante la posibilidad de sufrir un nuevo ataque. Dejé de hacer las actividades que hasta ese momento consideraba normales, me volví dependiente de mis familiares para desplazarme.

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