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/ julio 2009 |



ESCUELA DE LAS ARMAS
Ejercicio Signo
Unitas II |














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ESCUELA
DE LAS ARMAS
Ejercicio Signo Unitas II |
de la Redacción
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| En la provincia
de Corrientes se desarrolló en el Campo de Instrucción
General Ávalos, el Ejercicio Signo Unitas II. En
su planeamiento y ejecución, se privilegió
la integración de las armas, servicios y especialidades
que conforman el Ejército Argentino. Este ejercicio,
en su segunda versión, tenía como objetivo
el de evaluar a los cabos integrantes del Curso de Perfeccionamiento
Básico en el rol de jefe de grupo, pieza o tanque
de acuerdo al arma que perteneciera el cursante. También,
posibilitaría que los jóvenes suboficiales
adquieran conocimientos básicos acerca de las misiones,
funciones y capacidades sobre las menores fracciones de
la totalidad de las armas y servicios que integraron el
elemento de trabajo. |
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| Para alcanzar
los objetivos planteados, se organizó la Fuerza de
Tarea Mecanizada Reforzada “Rayo”, constituida
por una Sección Comando, una Sección Exploración,
el Equipo de Combate Mecanizado Reforzado “Yarará”,
el Equipo de Combate Mecanizado Reforzado “Águila”,
el Equipo de Combate Blindado “Puma”, una Batería
de Artillería, una Compañía de Ingenieros
Mecanizada, una Sección de Comunicaciones Mecanizada
Reforzada y una Compañía Logística.
La Fuerza de Tarea “Rayo” fue conformada por la
totalidad de los integrantes del Curso de Perfeccionamiento
Básico que se llevó a cabo en la Escuela de
las Armas junto a oficiales, suboficiales y soldados del Centro
de Adiestramiento Operacional Duque de Caxías, Regimiento
de Infantería Mecanizado 4, Grupo de Artillería
Blindado 2, Grupo de Artillería de Monte 3, Batallón
de Comunicaciones 121 y Destacamento de Inteligencia de Combate
601. El enemigo fue representado por fracciones del Regimiento
de Infantería Mecanizada 4.
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En
un marco de gran realismo, la Fuerza de Tarea debió ejecutar
dos misiones de naturaleza diferente: desgastar, retardar y
canalizar a los elementos enemigos que atacaban en la zona de
seguridad de la Gran Unidad de Combate y, luego de franqueado
un curso de agua, se constituyó en el elemento de reserva
con la finalidad de atacar y destruir a las fracciones enemigas
que penetraran en el campo principal de combate de la brigada.
En esos primeros tres días, SOLDADOS fue testigo de actividades
de exploración; pudimos observar el gran trabajo de los
ingenieros que instalaron magníficos y extensos obstáculos
y campos minados; el sacrificado combate de la infantería
mecanizada, tanto de día como de noche; admiramos el
certero fuego de los artilleros, cuyos ecos se hicieron familiares
a nuestros oídos, comprendimos la eficiencia de los comunicantes
operando sofisticados equipos |
| de telecomunicaciones.
Dimensionamos el tremendo esfuerzo que significa proporcionar
apoyo logístico a centenares de hombres, sistemas de
armas y vehículos ejecutando operaciones fluidas de combate
en amplios espacios. Cumplida la misión en la zona de
seguridad, la Fuerza de Tarea “Rayo” ejecutó
el franqueo del río Miriñay por medios continuos
y discontinuos, el puente permanente sobre el curso de agua
fue volado por los ingenieros que conformaban la unidad, si
bien las diferentes cargas se colocaron para no dañar
la estructura de la obra, invadió la zona un fuerte sonido,
el humo y polvo. Ocupada la zona de reserva, durante dos días
se ejecutaron los ensayos de contraataques, mediante el empleo
de novedosos y precisos procedimientos, sobre los diferentes
objetivos que fijaba la orden del Jefe de la Fuerza de Tarea. |
| LA FUERZA de tarea “Rayo”
pone en posición de tiro una pieza de artillería |
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| SISTEMAS de Comunicaciones instalados
en apoyo a la Fuerza de Tarea “Rayo” |
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El último
día, elementos enemigos habían sido aferrados
por la acción de la propia tropa; fue entonces en que
se lanzó el ataque de la Fuerza de Tarea “Rayo”
apoyada por un constante e intenso fuego de artillería.
Junto al Comandante de Educación y Doctrina, General
de Brigada Gustavo Eduardo Lux y al Director de la Escuela de
las Armas, Coronel Alfredo Rubén Ochoa, presenciamos
como decenas de vehículos blindados y tanques se lanzaban
contra el objetivo haciendo uso de sus cañones y ametralladoras.
Por momentos, el fuego se tornaba ensordecedor, el humo y olor
a pólvora completaban el escenario del que se adueñaban
los apuntadores de los 105 MM de los tanques y los 20 MM de
los VCI/TAM, en simultaneidad con la aperturas de brechas que
ejecutaban los ingenieros en los campos minados que había
instalado el enemigo para proteger su flanco, todo esto se desarrollaba
coordinadamente bajo la conducción que posibilitaban
los sistemas operados por los comunicantes. |
| INTEGRANTES del equipo Yarará
franquean el Río Miriñay y luego desembarcan
en la segunda orilla |
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| UN M113, que en el ejercicio pertenecía
al enemigo, cruza una zanja |
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Acto seguido,
sería la infantería, bajo la protección
de los fuegos de la artillería y de los blindados, la
que procedería a destruir los últimos focos de
resistencia; cientos de tiradores a pie asaltaron diferentes
sectores empleando sus armas portátiles y granadas de
mano. El objetivo atacado había sido destruido, la adrenalina
dejaba paso a la satisfacción que estaba reflejada en
los rostros de todos aquellos que habían ejecutado la
misión. El último momento del desarrollo probable
del ejercicio Signo Unitas II había concluido.
Acalladas las explosiones, silenciado el tableteo de las armas
y detenidos los motores de los vehículos de combate,
se efectuó la crítica de lo realizado por parte
del Director del Ejercicio, Teniente Coronel de Comunicaciones
Fernando Mauricio Ros, quién evaluó lo realizado
y destacó la importancia de la integración de
las fracciones de las diferentes armas, servicios y especialidades
que conformaron la Fuerza de Tarea “Rayo” para poder
cumplir con eficiencia la misión.  |
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