| A las fragatas
pequeñas, se los denominó Corbetas, un buque
de 36 metros de eslora, 9 de manga, armado con 20 cañones,
se llamó navío de quinto o sexto rango en 1690,
fra-gata en 1760 y corbeta en 1840.
EL Bergantín fue un tipo claramente definido. Dos palos,
Trinquete y Mayor, completos; aparejo redondo en ambos palos
además de una “cangreja” en el mayor.
La Goleta, cuyo nombre derivado del francés significa
“golondrina del mar” fue un barco extraordinario.
La característica de la goleta no fue sólo su
aparejo con trinquete mayor y foques de cangrejas, posteriormente
completado con gavias, escandalosas y velas de estay, sino
también su velocidad y capacidad de ceñida (capacidad
de avanzar con la proa cerca desde donde viene el viento).
De la goleta simple, aparejada con cangrejas y foques, se
derivaron varios tipos; algunos de ellos se ilustran en el
cuadro adjunto.
Héctor Tanzi, en su Compendio de Historia Marítima
Argentina, nos cuenta que las “comodidades” de
abordo eran las siguientes: las cubiertas bajas servían
de alojamiento junto a los cañones y animales en pie,
con sus forrajes para alimentarlos (por supuesto que no había
baño para nadie, para estas necesidades humanas existían
“los jardines” de la borda); el fogón para
cocinar se encontraba en el “castillo” de proa,
lugar donde más se mueve el barco, y se comía
de una sopera común en grupo de siete u ocho; los víveres
secos eran predominantes, siempre que no se mojaran y los
frescos duraban hasta que se mataban los animales transportados
como alimento; era muy difícil de mantener pura el
agua dulce; si bien a veces se llevaba un médico, las
enfermedades como el escorbuto eran frecuentes, no habiendo
un lugar especial para curarse y por supuesto, no había
aire acondicionado o calefacción. A esas condiciones
había que sumarle la disciplina de abordo. Las penas
iban desde limpieza, privación del vino, cepos, palos
o azotes, destierro y pena de muerte. 
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