| El Soldado
Patricio Víctor Romeo, Clase 1925, es el mayor. Lleva
orgulloso sus 83 años y aclara que “la edad es
un estado mental”, puede aparentarlos, pero no siente
la edad que lleva encima. “Por un accidente de maniobras,
me vi obligado a dejar la carrera, pero en mi libreta de enrolamiento
figuro como Soldado Patricio”. El otro reservista de
Patricios se llama Hugo Carlos Espósito, pertenece
a las Clase 53 y es Presidente de la Agrupación de
Reservistas de ese Regimiento. “Nosotros cumplimos funciones
de carácter administrativo. Los jóvenes de la
Compañía Buenos Aires deben cumplir una función
ejecutiva, la de ir al terreno -diferencia Espósito
y agrega con humor- No los acompañamos porque no podemos,
no nos dan las “tabas”.
No podían faltar los Granaderos en esta reunión
y tuvimos el honor de estar con el Presidente, Fernando Cechini,
y el Vicepresidente, Pedro Alberto Urueña, de los Reservistas
de la gloriosa unidad de Caballería. “Los Granaderos
Reservistas tratamos de estar mucho en los colegios, manteniendo
viva la llama del espítitu sanmartiniano. Hace unos
10 días una escuela del Gran Buenos Aires fue bautizada
con el nombre de Granaderos Reservistas. -comparte Cechini-
Forman parte de nuestra Asociación, granaderos que
han estado custodiando a todos los presidentes de la Nación.
Nos dedicamos a acompañar al Regimiento y a transmitir
nuestros valores donde podamos”. Urueña aportó
su visión del objetivo de los Reservistas de Granaderos:
“Transmitir los ideales sanmartinianos es nuestra intención.
Nosotros cumplimos con nuestro servicio a la Patria a los
20 años. Nos reunimos, ya hombres mayores, buscando
llevar el sentimiento patriótico a nuestros compatriotas.
Pero estamos para más. Queremos expresar a nuestro
querido Ejército que hombres de 50, 60, 70, 80 años
buscamos servir a nuestra Patria, servirle con el oficio que
nos acompañó toda la vida y con nuestro cuerpo
y alma. Perdimos muchos valores y un grupo de civiles, realmente
patriotas, estamos realmente para defender lo que fuimos perdiendo,
que hace a nuestra identidad nacional.
Los jóvenes de la Compañía Buenos Aires
reconocen el legado de los reservistas más antiguos.
Al respecto, el Teniente de Reserva Rodrigo Bravo quiere destacar
la labor de “ciudadanos con vocación patriótica,
que al margen de sus actividades civiles han adoptado la carrera
de las Armas en la reserva, por esa conciencia de ser “doble
ciudadano”. Asimismo, destacó: “Hay un
legado importante por todos los logros que los argentinos
con vocación de servicio a la Patria han ido aportando
a lo largo de la historia; sacrificando su tiempo, momentos
de estar con la familia, tiempo de vacaciones. Son un gran
ejemplo a seguir”.
El Subteniente de Reserva Marcos Ripalda es un joven que tuvo
que abandonar la carrera militar como subteniente, por motivos
personales. “Ese sentido de pertenencia siempre permanece
y uno queda aferrado a la Institución”, asegura.
Cuando se enteró de la nueva resolución del
Ejército, mediante la cual se creaba la Compañía
de reservistas voluntarios, no lo dudó y se unió
a ellos. “Fue algo muy lindo y yo mismo estoy alentando
a otros a seguir este camino”.
Queda demostrado. No importa el origen, la ocupación,
los años. Los reservistas son parte indivisible del
Ejército y están unidos por ese espíritu
patriótico y de apego a la Fuerza. Urueña quiso
destacar a su camarada Romeo, quien dijo: “Tengo 83
años, pero denme un casco y un fusil y no dudaré
en empuñarlo”. 
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