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/ junio 2009 |









EL EJÉRCITO ARGENTINO Y
LA PRODUCCIÓN NACIONAL / Capítulo Décimocuarto
El
gran gasoducto |







2DA
SECCION
HACIA EL BICENTENARIO
El Ejército abrió sus puertas |



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2DA SECCION |
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HACIA EL BICENTENARIO |
| El
Ejército abrió sus puertas |
por Lucía Moreno |
| Con
motivo del 199º aniversario del Ejército,
se realizó la exposición “Hacia el
Bicentenario”. El festival de historia, música
y actualidad tuvo lugar en el predio del Comando de Remonta
y Veterinaria. A pesar del frío, el Campo Hípico
Militar se cubrió de los colores celeste y blanco
y las familias pudieron disfrutar de las distintas demostraciones
y actividades desarrolladas en el lugar. |
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| La muestra
comenzó con palabras alusivas al nuevo aniversario
del Ejército Argentino. Así se recordaron aquellas
agitadas jornadas de mayo de 1810, durante la revolución
que dio origen a nuestro primer gobierno patrio.
Luego de la entrada de las Bandas Militares y las Banderas
Nacionales de Guerra, fueron ejecutadas las estrofas del Himno
Nacional Argentino, interpretadas por Néstor Fabián
y Violeta Rivas. Desde las tribunas, el público presenció
con entusiasmo el espectáculo principal. Participaron
la Fanfarria del Regimiento de Granaderos a Caballo General
San Martín y el Carrousel de Bandas Militares, entre
ellas la banda “Tamborcito de Tacuarí”
perteneciente al Regimiento de Infantería 10. La particularidad
de esta banda, oriunda en Covunco, provincia de Neuquén,
es que está integrada por chicos de 7 a 17 años.
También se realizaron diversas demostraciones: recreaciones
de combates históricos a cargo de los Granaderos, secuencias
de lanceo y sableo, saltos en paracaídas por parte
de la Brigada de Paracaidistas IV y ejercicios de tiro por
parte del Grupo de Artillería 1 y acciones de combate
del Regimiento de Infantería 1 Patricios que deleitaron
a todos los presentes.
Finalmente, se rindió homenaje a los héroes
argentinos que combatieron en Malvinas. Acompañando
el acto estuvo presente la imagen de Nuestra Señora
de Luján que, en octubre de este año, partirá
hacia las islas llavada por los familiares de los caídos.
Mientras el espectáculo se desarrollaba en el campo,
en los alrededores del predio se desplegaron diversos stands
preparados para la ocasión en donde chicos y grandes
pudieron participar de las diferentes propuestas.
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| DISTINTOS
momentos de una jornada de demostraciones de aptitudes militares
y recreaciones patrióticas que concitaron la atención
del numeroso público que se hizo presente en el Campo
Hípico de Polo |
| “Me
emociona escuchar los acordes de las marchas militares”,
comentó Ana García, de 55 años, que por
primera vez participaba de la jornada en compañía
de su familia. Beatriz, junto a sus hijos y su esposo, contó
que ya habían asistido en otras oportunidades y agregó:
“Me parece todo hermoso, bellísimo; a mis hijos
les encantan los soldados, tengo uno de 17 años que
lo llevamos desde los 7 y ahora trajimos al más chico”.
Mili de 9, Mechi de 5 y Cande de 12, son tres hermanas que
nos contaron que siempre vienen a las jornadas de Puertas
Abiertas. Cande recordaba con gracia, un momento en particular:
“Me acuerdo cuando me asusté, porque tiraron
bombas y yo me tapaba los oídos”. Monserrat,
un hombre de 38 años que se encontraba junto a su hermana
Iara y su hijo Franco, contaba: “Es la primera vez que
venimos, por eso tenemos todas las expectativas puestas en
el espectáculo y las enseñanzas que nos pueden
dar. Me parece muy bien que el Ejército tenga esta
iniciativa, creo que muchísima gente debería
venir para saber de qué se trata y conocer un poco
más”.  |
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Una gran bandita
Al costado del campo una banda militar practica los últimos
acordes antes de empezar el festival; ellos abren la jornada.
El tamaño de estas personitas llama nuestra atención
en el inmenso campo verde. Se escuchan risas, voces, sonidos
de flautas, trombones y otros instrumentos de viento.
Esta banda tiene algo muy particular, todos sus integrantes
son chicos entre 7 y 17 años que reparten su tiempo entre
la escuela y la música.
Nos acercamos y nos recibe el Suboficial Mayor Músico
Ricardo Aguilera, quien se encuentra a cargo de la Bandita Tamborcito
de Tacuarí. Él empieza a comentarnos acerca de
los orígenes del grupo musical: “Comenzamos el
año pasado, los primeros días de abril, tras la
visita del entonces Comandante de la VIta Brigada de Montaña,
General de Brigada Hernán Prieto Alemandi, quien nos
pidió si podíamos hacer algo para la contención
de los chicos del barrio”.
Al mismo tiempo, nos cuenta que el proyecto dio muy buen resultado
porque los chicos enseguida quisieron participar. De esta manera
se logró la integración de ellos y también
generó el apoyo de sus mamás, quienes se sumaron
a la iniciativa con entusiasmo.
La mayoría de los chicos y chicas que forman la bandita
viven en los barrios militares de la localidad de Covunco, Neuquén;
aunque también forman parte del grupo algunos niños
del pueblo.
El 29 de mayo del año pasado fue el primer servicio del
que participaron. Después siguieron otros en la ciudad
de Zapala y para el aniversario de la ciudad de Neuquén,
el acto más grande al que asistieron. Mientras nos cuentan
sobre ese momento, los ojos de los chicos se abren con alegría.
“Todos ellos aprendieron de cero, ninguno sabía
tocar los instrumentos”, expresa contento el Director.
Sus uniformes también resultan llamativos. “Son
producto del trabajo de las mamás - cuenta el Suboficial
Mayor-. Ellas fueron las costureras y quienes trabajaron para
hacerles las ropas a los chicos. Es un uniforme histórico
inspirado en varias vestimentas, en el cual se combinan la galera
de los Patricios y otros elementos de uniformes de Regimientos
de Infantería y parte del RIM 10, nuestra unidad”. |
Hablando con
los chicos, al instante se percibe la alegría que les
produce ser parte de Tamborcito de Tacuarí. Michel Tapia
tiene 12 años y ejecuta el trombón abara. Él
nos cuenta que al momento de elegir optó por este instrumento
de viento. Leandro Maldonado, 8 años, es uno de los más
nuevitos, empezó hace tres semanas a practicar. También
se acercan Florencia y Sol, pioneras de Tamborcito. Ellas tienen
sólo 7 años y tocan flauta. Expresan que les gusta
mucho la música y que ejecutan desde las partituras.
Se acaban las palabras, porque llega el momento esperado. Los
chicos comienzan a acomodarse en sus lugares mientras el Director
les da una serie de indicaciones. Con los instrumentos entre
sus manos y con una sonrisa en sus caritas, comienzan a marchar
al compás de la música hacia el centro del campo.
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