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/ mayo 2009 |












HISTORIAS DE VIDA
• Aquel
Soldado Toba
•
Los campos de Tuyut |





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EL
RECUERDO DE UN CAMARADA
Aquel Soldado Toba |
por Armando S. Fernández
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| El sitio
era la Plaza de Armas de la Base de Apoyo Logístico
Resistencia, Chaco, y el momento no podía ser más
emotivo. Avelina Romero, una señora de la comunidad
Toba de 74 años, ya impedida de caminar y en silla
de ruedas recibió el tributo de autoridades provinciales
y del Ejército Argentino. La rodeaba un grupo de
emocionados familiares. Cerca de allí, en las filas,
un hombre, el Suboficial Mayor Florencio de la Cruz Romero
-foto der.- (sin vinculación familiar con los anteriormente
nombrados) también vivía intensamente aquel
momento pleno de emotividad. El homenaje era para Julio
Romero, un Soldado Conscripto de origen Toba, quien cayó
para siempre durante el combate de Monte Challenguer,
en las Islas Malvinas. El cerrado aplauso de la concurrencia
rubricó el sencillo pero emotivo acto de homenaje.
Más tarde, |
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| LA DIPUTADA Inocencia Charole entrega
una plaqueta a la madre del Soldado Conscripto Julio Romero. |
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| El Suboficial
Florencio de la Cruz Romero dialogó con SOLDADOS. “Yo
tenía el grado de Cabo Primero en Malvinas -rememoró-
y fui jefe del Grupo de Combate que, entre otros, integraba
el soldado de origen Toba, Julio Romero. Pertenecíamos
al Regimiento de Infantería 12, Compañía
“B” Helitransportada. En la noche del 12 de junio
de l982 los ingleses desataron un fuerte ataque sobre nuestras
posiciones. El Soldado Conscripto Romero ya había sido
herido el pasado 23 de mayo, durante un ataque aéreo,
pero en lugar de pedir ser retirado de la línea de
batalla, solicitó permanecer con sus camaradas y quedó
junto al Cabo Primero Basilio Baruso. Aquello fue terrible.
Ambos, criollo e indígena, combatieron codo a codo
al enemigo británico. Romero cayó para siempre,
empuñando su fusil. En lo que a mí concierne,
siempre recordaré a aquel soldado Toba que reclamó
su puesto en la primera línea de batalla y cayó,
como caen lo valientes, combatiendo con gloria y honor”.

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MEMORIAS
DE UN VIAJERO
Los campos de Tuyutí |
por Capitán Diego Cejas, Director de la Banda
de Música Tambor de Tacuarí del Regimiento
de Infantería 1 Patricios.
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| Fue un
momento muy emotivo para mí el haber visitado el
campo donde se libró la batalla de Tuyutí,
en 1866, durante la Guerra de la Triple Alianza. Allí,
un pequeño grupo de |
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| estudiosos
locales anima a capitales extranjeros a la demarcación
de los sitios históricos, algunos de ellos ubicados
en propiedades privadas con el fin de transformarlo en sitios
turísticos. Mi viaje comenzó en Paso de la Patria,
Corrientes; durante una hora estuve en una lancha de pasajeros
que me depositó en tierra paraguaya. Esta población,
ubicada en la confluencia de los ríos Paraná
y Paraguay, tiene actualmente ochocientos habitantes que se
ocupan de agricultura y ganadería y se formó
en los alrededores del cuartel militar levantado en 1847 por
Carlos Antonio López y durante la Guerra de la Triple
Alianza fue escenario del desembarco aliado. Dos kilómetros
al norte, por el camino que comunica Paso de la Patria con
Pilar se levanta un monolito que evoca la batalla de Tuyutí
librada el 24 de mayo de 1866. Desde ese lugar se tiene una
visión esclarecedora de la inmensa extensión
del campo de combate (3 km de norte a sur y 15 km de este
a oeste). En Tuyutí se libró la mayor batalla
jamás vista en territorio americano. En aquella confrontación,
21.000 jinetes paraguayos con piezas de artillería
atacaron el campamento aliado. Fue un combate terrible y el
resultado, |
| EL CAMPO de la Batalla de Tuyutí
aún conserva rastros de aquel sangriento combate |
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adverso
para los atacantes. El campamento de Tuyutí fue ocupado
por 60.000 soldados aliados y aún hoy ofrece testimonios
de aquella formidable campaña bélica. Pueden apreciarse
los caminos rellenados sobre los esteros, los cuales permitieron
el paso de las columnas paraguayas, como así también
los terrenos nivelados y atrincherados que protegieron a los
aliados. En los campamentos encontramos latas de sardinas con
etiquetas grabadas en Nantes, Francia, restos de loza y cerámica,
botellas de caña y ginebra, recipientes de perfume y
frascos de sanidad, esquirlas de proyectiles de fusil y cartuchos
de fusiles, estribos, empuñaduras de sable, botones y
hebillas de correaje. Algunos de estos elementos fueron depositados
en la sala histórica del Regimiento de Infantería
1 Patricios. Tuyutí es, sin dudarlo, un monumento al
valor y a la tragedia de los pueblos sudamericanos. El corazón
del viajero no puede evitar emocionarse al reflexionar sobre
todo ello.  |
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