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/ marzo 2009 |




ENTREVISTA A LA DRA. SABINA FREDERIC, SUBSECRETARIA DE
FORMACIÓN MILITAR
Los desafíos de formar militares hoy |







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ENTREVISTA
A LA DRA. SABINA FREDERIC, SUBSECRETARIA DE FORMACIÓN
MILITAR
Los desafíos de formar militares hoy |
por Lucía Tornero |
En qué consiste su función?
Como Subsecretaria de Formación, tengo la función
de coordinar y supervisar las políticas que tienen
que ver con todas las instancias de educación,
de formación inicial, capacitación y perfeccionamiento,
tanto de militares como de civiles asociados al desarrollo
del ministerio de Defensa.
¿Su acción abarca todos los establecimientos
de formación y capacitación de las Fuerzas
Armadas?
Abarca todos los establecimientos educativos,
desde liceos, hasta institutos de formación de
oficiales, |
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suboficiales,
la Escuela Náutica, la Escuela Fluvial y la Escuela
de Defensa Nacional, que está abierta para la formación
de militares y pensada básicamente para formación
de civiles en temas de Defensa. La Escuela de Defensa tiene
maestrías hace muchos años, pero los institutos
de formación de oficiales tienen una cantidad de actividades
de docencia que están matriculadas dentro del sistema
de educación superior, con lo cual las Escuelas de
Guerra tienen nivel de postgrado.
¿Cuáles son los lineamientos principales
para la formación militar que propone esta gestión?
Los lineamientos principales consisten en que, por
un lado, la formación de los militares esté
al nivel de la formación universitaria y técnica
en el ámbito civil, pero, a su vez, que atienda las
necesidades especificas de la profesionalización militar.
Con lo cual, es muy importante trabajar sobre la singularidad
de las competencias y saberes teóricos y prácticos
específicamente militares, sin perder de vista, todo
lo contrario, las funciones que el Sistema Nacional de Defensa
le reserva al instrumento militar. Es muy importante que el
Ministerio participe, colabore y oriente en la formación
militar que contribuya al mejor desempeño de las funciones
que el sistema de defensa ha establecido. Para ello, en términos
concretos, vamos a iniciar el día 4 de marzo, en la
Escuela Naval, el curso para instructores militares que se
va a desarrollar durante el mes de marzo, abril y mayo y en
junio habrá una reunión plenaria con todos los
instructores de las tres fuerzas de los dos niveles (de los
que trabajan para formar oficiales y suboficiales). Ahí
trabajaremos sobre tres módulos. El primer modulo es
“El desarrollo profesional y la ciudadanía”.
El ciudadano militar es un concepto que la ministra ha enfatizado,
un poco retomando la experiencia de Alemania, y que es importante
hacer la traducción local de esa experiencia. Eso lo
tiene que incorporar el oficial y poder transmitirlo. Se va
a desarrollar en la primera semana en la Escuela Naval; en
la segunda semana en Puerto Belgrano, en la Escuela de Suboficiales
de la Armada; tercera semana en Córdoba, Fuerza Aérea,
y en la última semana en el Colegio Militar y Escuela
de Suboficiales Sargento Cabral. Y así vamos a repetir
en el mes de abril y mayo con los otros módulos, que
comprenden “Valores y Principios Morales. Conducción,
mando y disciplina”. El tercer modulo es “La transmisión
de saberes técnico-militares. En qué consisten.
Cómo es la forma de transmisión”. Hay
un eje transversal que es “La formación de jóvenes
en el mundo contemporáneo”. Los jóvenes
de hoy tienen su especificidad, también hay que contemplarla.
Y no es lo mismo transmitir conocimiento y prácticas
a los jóvenes de hoy que a los de hace veinte años.
La modalidad del curso será de seminario taller. Queremos
trabajar sobre casos con los que los oficiales instructores
tienen que lidiar frecuentemente, como son embarazos, hasta
casos de homosexualidad, bulimia, anorexia, adicción,
problemas familiares; y discutir y transmitir los criterios
dentro de los cuales se tratan esos casos. Insisto, queremos
transmitir el criterio del modo en que la sociedad los trata,
pero considerando el hecho de que son militares, que tienen
régimen de internación, que requieren de un
cierto ordenamiento interno.
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CONVENIO
CON EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN
Secundaria completa para los soldados voluntarios
El Ministerio de Defensa suscribió
un convenio con el Ministerio de Educación, en
diciembre de 2008, para implementar el Plan Fines para
los soldados voluntarios, principalmente. Este plan permite
completar los estudios secundarios o realizarlos en su
conjunto.
Se desarrollará, en primer, instancia en tres localizaciones:
Córdoba, Campo de Mayo, incluyendo el Palomar,
y toda la zona de Bahía Blanca. La idea es, a partir
de este año, comenzar la convocatoria. “Estamos
haciendo una distribución de una ficha de relevamiento
que se le entregará a todos los soldados voluntarios
para establecer cuántas sedes necesitamos del plan
Fines en cada uno de los lugares. Es una oportunidad muy
importante, porque no es requisito tener el secundario
terminado para ser soldado voluntario, y se les permitiría
desarrollar los estudios secundarios en el lugar donde
están destinados”.
El plan Fines tiene un procedimiento mediante el cual
resuelve la cuestión administrativa, entonces,
aquellos que hayan hecho parte de la secundaria en otra
localidad, que seguramente va a pasar en la mayoría
de los casos, el propio plan se ocupa de los trámites
administrativos para conseguir los papeles de la escuela
donde se iniciaron los estudios y poder llevarlos hacia
la sede donde se están completando.
Se calcula que entre las tres fuerzas, hay aproximadamente
14.000 soldados que no tienen la secundaria finalizada.
Sin duda, una de las notas más innovadoras de este
plan es la gran flexibilidad que tiene. Se otorgan todos
los medios para que se pueda concretar la finalización
de los estudios. Se trata de sistemas de tutorías.
No es una carga horaria que consiste en ir todos los días,
como en una escuela tradicional. Por ejemplo, si se debe
matemática, se estudia esa materia con un tutor
que dará ejercicios. Toda esa infraestructura es
otorgada por el Ministerio de Educación. “O
sea que el soldado sólo tiene que tener la voluntad
de sentarse unas pocas horas por semana y estudiar. Es
una oportunidad muy interesante”.
Los cursos duran entre tres y cuatro meses y hay diversas
fechas para rendir los módulos en marzo, junio,
septiembre y diciembre, con lo cual, si desaprueban, pueden
seguir intentándolo. Es un plan nacional que se
irá implementando paulatinamente en donde sea necesario.
“La idea es ir aplicándolo a todas las unidades.
Conseguir que un porcentaje de esos 14.000 soldados puedan
finalizar la secundaria ya es un logro”. De más
está decir que es completamente voluntario. |
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¿Qué cambios se están introduciendo
en la capacitación desde la introducción de la
perspectiva de género en las FFAA?
Lo que dije antes sobre los casos de los jóvenes,
muchos de ellos tienen relación con esto ya que afectan
a mujeres y varones. El género es parte misma de cualquier
relación. En las Fuerzas Armadas es más complejo
porque son mayoritariamente varones y todavía están
en un proceso de incorporación de las mujeres. La Armada
tiene, dentro de sus aspirantes, un 30% de mujeres. La Escuela
de Suboficiales de la Fuerza Aérea en Ezeiza está
en porcentaje iguales. Es la realidad de la sociedad en su conjunto.
El Ejército tiene alrededor de un 10%, es un poco menor,
pero va a ir creciendo. Es algo que se está dando en
todas partes del mundo. No estamos ajenos al contexto internacional.
El aspecto de género es muy importante dentro del curso
de instructores y los casos están asociados a esas cuestiones.
En una entrevista con un medio, usted dijo “El
cargo no garantiza el mando”. ¿Cómo se está
transmitiendo este mensaje desde el nivel educativo?
No es una frase que es producida desde el ministerio,
no debería leerse así. Creo que es una frase que
refleja la experiencia militar contemporánea. No quiero
decir que el grado no sea necesario, es imprescindible. La organización
militar es y debe ser una organización jerárquica
porque es un sector de la sociedad que está decidida
a combatir en caso de que sea necesario. Actualmente, la experiencia
de los oficiales y suboficiales es ésta. El grado es
una base, indispensable, que da cuenta de una experiencia y
un entrenamiento. Pero luego hay una serie de cosas que debe
hacer quien manda para tener ascendiente en sus subalternos.
Es una condición necesaria.
Pero, ¿hay una diferencia entre el mando y el
comando?
El comando es algo al que no todos acceden. Las Fuerzas
se ocupan de hacer una selección muy minuciosa durante
muchos años para determinar quién puede y quién
no puede comandar. Y esa selección también da
cuenta de una serie de virtudes que la misma institución
fomenta o estimula y que permite a algunos alcanzar el comando
y a otros no.
¿Cree que la relación entre las crisis
económicas y el incremento de aspirantes a la carrera
militar se vio reflejada en esta última crisis?
Por ahora, lo que dicen los datos, acá y en
otras partes del mundo, porque no estamos ajenos a esta tendencia,
es que en general hay un crecimiento en la inscripción
para los institutos, cuando hay crisis que afectan el empleo.
Hay una relación ahí. Esta crisis todavía
no nos ha terminado de tocar. En España, por ejemplo,
hay un aumento considerable del ingreso a las Fuerzas Armadas,
producido por esta crisis porque ese país tiene recesión
ya desde el año 2008. Nosotros todavía no entramos
en un proceso que se pueda decir que es de recesión.
Probablemente se vea el año que viene. Ojalá que
no nos toque.
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¿Considera usted que el aspirante a militar debe
reunir ciertas cualidades que no se requieren para otras vocaciones?
Primero tiene que tener el deseo de ser militar. Conociendo
las Fuerzas Armadas, uno encuentra que hay heterogeneidad. Parecen
ser todos iguales, pero no lo son. Hay caracteres y personalidades
distintas. Yo creo que hay cualidades que son importantes, sobre
todo para permanecer, no tanto para entrar. Por ejemplo, el
hecho de que debe ser una persona que tiene que estar dispuesta
a servir a la Nación y a la sociedad en su conjunto,
en casos de conflicto o no, o en casos extremos. No todos las
tienen y tampoco deberían, es bueno que haya gente para
distintas cosas. Sobre todo, creo que deben tener la idea del
servicio y creo que son profesionales que están formados
para usar la fuerza pública, lo cual es una responsabilidad
enorme. Esa es otra cualidad, tener la conciencia de lo que
eso significa tampoco lo puede hacer cualquiera
Y también, el militar y las Fuerzas de Seguridad
son los únicos trabajadores públicos que deben
dar la vida cuando la Nación lo exige...
Esa es la gran paradoja. El militar está formado
para dar la vida, en caso de ser necesario, por los otros, para
algo que esperamos que nunca suceda. Dar la vida por los otros
es algo que no todo el mundo está dispuesto a hacer.
Es también, un gran desafío para la formación.
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