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/ marzo 2009 |







ESCUELA DE SUBOFICIALES SARGENTO CABRAL
Ingreso 2009 |




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ESCUELA
DE SUBOFICIALES SARGENTO CABRAL
Ingreso 2009 |
por Lucía Tornero |
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decisión puede cambiar por completo nuestras vidas.
Más aún, cuando quienes deben tomarla son
los jóvenes, quienes aún tienen un largo
camino por transitar. Comprobamos una vez más que
una gran cantidad de chicos optaron por que esa decisión
sea dedicar su vida al Ejército. La Escuela de
Suboficiales Sargento Cabral se enorgullece de haber tomado
este año, a aproximadamente 700 aspirantes que
sueñan con convertirse en suboficiales de la Fuerza.
Jóvenes de todo el país se presentaron en
el instituto para recibir la orientación correspondiente
y realizarse los estudios médicos requeridos para
el ingreso. |
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| INTERCAMBIO de experiencias, emociones
y expectativas. Los aspirantes ya demuestran signos de
camaradería. |
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| La norteña
provincia de Jujuy todos los años demuestra gran interés
en que sus jóvenes ingresen en el Ejército.
No es un hecho fortuito. Los chicos son agradecidos a quien
podría decirse es el artífice de una movida
que se extiende a lo largo del año y que, con esfuerzo
y dedicación, logra sumar fieles a la causa militar.
Hablamos de Américo Suazola, Presidente de la Comisión
de Padres de Jóvenes incorporados en la ESSC. Para
este año, logró reclutar 80 jujeños,
15 de los cuales son mujeres. “Nuestro objetivo es poder
ayudar a los chicos de nuestra provincia, especialmente aquellos
que viven en lugares muy alejados. Los acompañamos
en el proceso y aquí estamos hoy, luego de un viaje
muy largo en micro -nos confesaba este señor quien
sabe el nombre de todos los jujeños que viajaron- El
mensaje que quiero transmitirles es, como dijo una vez un
poeta: ‘La juventud es la etapa dorada de la vida’.
Los jóvenes le tienen un poco de miedo al Ejército,
pero yo les digo que es una oportunidad. Les da un sentido
de responsabilidad y es una posibilidad de progreso, especialmente
para aquellos que no pueden estudiar, muchas veces por cuestiones
económicas. Llegan acá con el deseo de tener
un futuro”.
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| LAS CHICAS por un lado. Con los bolsos
en mano, se dirigen a completar los trámites que
plasmarán definitivamente su ingreso en la ESESC. |
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LOS futuros suboficiales deben entregar
una completa documentación para concretar su incorporación.
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SOLDADOS dialogó
con muchos de los aspirantes, tímidos algunos pero emocionados
en su totalidad y con mucha ansiedad que se reflejó a
lo largo de la jornada. Pablo Aguirre, de Ledesma, alentó
a otros a darle un intento: “Es una experiencia muy linda
y hoy siento muchísimo orgullo, al igual que mis padres,
por tener un hijo acá”. Edgar Morales siguió
los pasos de su hermana, que hoy es Cabo 1ro. “Es algo
muy emocionante estar acá. Por suerte tengo a mi hermana
que me da consejos”.
Separadas en otro grupo, estaban las mujeres, un poco vergonzosas,
pero que no vacilaron en brindarnos su testimonio. Verónica
Barrionuevo quería formar parte del Ejército desde
que era chica y miraba esas películas de guerra. “Creo
que mi carácter fuerte me va a ayudar. Quiero llegar
a ser Cabo 1ro de Artillería -nos confiesa-. Mi mamá
me decía siempre que lo piense muy bien, porque es una
vida sacrificada, pero yo creo que vale la pena”. Alejandra
Ramos recorrió un camino muy largo, no sólo por
el hecho de haber viajado desde La Quiaca, de donde es oriunda,
sino porque ingresar en la Escuela le demandó tres intentos.
Haciendo honor al refrán, “la tercera es la vencida”,
hoy alza la cabeza en alto al saber que formará parte
de la Fuerza. Su madre, Elena Rafaela, no dejaba de ocultar
aquel brillo de orgullo por un hijo: “Ella hizo todo sola.
Se empeñó y a pesar de que le tomó un tiempo,
porque en una oportunidad no pudo reunir todos los documentos
necesarios, hoy está acá. Doy gracias a Dios por
esta posibilidad”.  |
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