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/ febrero 2009 |




ACONCAGUA
Desafíos en el techo de América |







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ACONCAGUA
Desafíos en el
techo de América |
por Cecilia Figueira Tibiletti |
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Las inclemencias del tiempo no detuvieron a la patrulla
de rescate de la Compañía de Cazadores 8
en las muchas misiones que ejecutó, en salvaguarda
tanto de civiles como de militares, en las alturas del
coloso de los Andes |
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| El viernes
16 de enero el equipo de rescate al mando del Teniente Diego
Enriz efectuaba su ascensión a Nido de Cóndores,
puesto de socorro permanente durante las expediciones. En
el camino encontraron semiinconsciente al norteamericano Arthur
Michael Delisle, deportista de 51 años, oriundo del
estado de Kansas, quien ascendía en solitario. Inmediatamente
se comunicaron por radio con la patrulla de rescate de alta
montaña perteneciente a Guardaparques para dar el alerta;
le brindaron los primeros auxilios, armaron la camilla plegable
para transporte de heridos y, ya junto con los otros rescatistas,
comenzaron el descenso.
Por más de una hora, el Soldado Voluntario Funes acarreó
a Delisle con fractura de varias costillas que le provocó
una insuficiencia respiratoria derivada en un neumotórax
a causa de una piedra que le golpeó el pecho. Cerca
de la zona de El Semáforo, en las cercanías
de Plaza de Mulas, constataron la muerte del andinista.
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La PATRULLA de rescate, junto a rescatistas
de Guardaparque y Policía de Mendoza, trasladando
al norteamericano Delisle. |
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| El COMANDANTE de la Brigada de Montaña
VIII, General de Brigada Julio Cayetano Pelagatti, junto
al 2do Comandante, Coronel Carlos Pissolito, e integrantes
de la patrulla de rescate en el puesto de Plaza de Mulas |
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Pero éste
no fue un hecho aislado en la historia cotidiana de las patrullas
de rescate. Un italiano que seguía la huella de la
primera patrulla de ataque sufrió un desvanecimiento,
producto de un edema pulmonar que sufrió cerca del
Refugio Independencia. El Cabo 1ro Vázquez, del Grupo
de Artillería de Montaña 8, quien estaba por
llegar a la cumbre, lo socorrió y comenzó el
descenso hacia el puesto Berlín, mientras se ponía
sobre aviso a la patrulla de rescate de Guardaparques y la
policía de la provincia.
Varios hombres de la Fuerza debieron ser descendidos de diversas
alturas por presentar cuadros de congelamiento, mal de altura
y agotamiento físico. Durante los días previstos
para la aclimatación y posterior conquista de la cumbre,
la patrulla de rescate tuvo un accionar permanente en la ayuda
de los deportistas que presentaban diversas sintomatologías
a causa de los estragos de la altura.
El General de Brigada Julio Cayetano Pelagatti, Comandante
de la Brigada de Montaña VIII destacó, en una
entrevista telefónica a FM Soldados, la labor de los
hombres que integran la patrulla de rescate, ya que “son
eximios montañeses que conocen taxativamente tanto
el manejo de las técnicas de andinismo como las de
primeros auxilios. Poseen determinación, valor y un
sentimiento de entrega al servicio y a la preservación
de la vida. Están capacitados para transportar enfermos,
armando camillas plegables especiales para transportar heridos
en la nieve, como sucedió con el trascendido caso de
Delisle”.
Para estos hombres que actúan en rescates, no hay tempestad
o cansancio que pueda desmoronarlos ya que de ellos depende
la vida de los arriesgados expedicionarios que buscan la conquista
del Coloso de América.
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La cumbre: El desafío
Con mayor incertidumbre de la acostumbrada,
a causa de la gran cantidad de muertes que se cobró
esta temporada la montaña, los hombres de la Agrupación
2 (RIM 11, RC Expl 15, y GAM 8) partieron el 16 de enero del
campamento base sito en Plaza de Mulas (4.300 metros sobre
el nivel del mar) rumbo al puesto de Nido de Cóndores,
a 5.365 msnm.
Sin una perspectiva favorable por parte de la meteorología,
que es controlada permanentemente desde el campamento base,
debieron esperar a que se abriera una ventana en el tormentoso
cielo. Finalmente el clima cedió y el lunes 19 partieron
a las 12.30 hs de la madrugada. Lograron llegar a la cumbre
luego de doce horas de caminata, donde fueron abriendo huellas
por casi mil setecientos metros en altura hasta la cima, seguidos
de cordadas de andinistas civiles. Si bien las condiciones
del clima habían dado un respiro a los expedicionarios,
durante la travesía debieron soportar vientos leves
de 30 km por hora y temperaturas que oscilaron entre los 20
y 25 grados bajo cero. El descenso es la situación
más estresante para los deportistas. Muchos se preparan
durante todo un año para la ascensión pero descuidan
el regreso, aspecto que tiende un hilo muy fino entre la vida
o la muerte. El retorno al campamento de Nido de Cóndores
se realiza en un tiempo aproximado de entre dos a dos horas
y media. Ese día la demora fue de casi seis horas.
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El martes
20 de enero trece hombres hicieron su último esfuerzo
para alcanzar la cima. Con una tormenta que se les avecinaba
por sobre sus cabezas, lograron su meta con éxito.
Gracias al cambio en la meteorología, el resto de las
expediciones pudo llegar a la cumbre sin mayores complicaciones.
Entre el 19 y el 22 de enero, treinta y cuatro hombres del
Ejército conquistaron el techo de América, los
6.962 metros del cerro Aconcagua.
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Operatividad
Como cada verano, los montañeses del
Ejército aprovechan el buen clima y el mejor acceso
hacia las cumbres para ascender a los principales picos del
país. La más importante de ellas es la ascensión
al Cerro Aconcagua, el cual encierra una mística particular
por ser la montaña más alta del planeta fuera
de la cadena de los Himalayas. Esta actividad tiene para los
militares dos finalidades: la primera es andinística,
allí se busca mantener y acrecentar la aptitud técnico-profesional
del personal en lo referente a técnicas de montaña
y a la adquisición de experiencia en alturas superiores
a los 6.000 metros. La segunda es una finalidad estrictamente
militar y se materializa en la capacidad del personal para
operar en la Alta Montaña, y trabajar con cierto grado
de aislamiento y en condiciones desfavorables con riesgo controlado.
La fuerza de ascensión fue dirigida por el General
de Brigada Pelagatti, quien permaneció junto a las
cordadas que ascenderían durante toda la expedición.
Desde un punto de vista operativo, la Compañía
de Cazadores de Montaña 8 fue la encargada de la logística,
las comunicaciones, los apoyos sanitarios y de rescate.
El 12 de enero habían comenzado a arribar los integrantes
de las primeras cordadas de asalto para iniciar su período
de aclimatación, siendo controlados diariamente por
médicos del Hospital Militar de Mendoza.
El rigor de la altura
Si bien los japoneses venden la expedición
al techo de América, como un trekking de altura, la
ruta llamada normal (Horcones) no presenta grandes dificultades
técnicas. Con guías especializados y baqueanos
de la zona, la travesía puede resultar fácil
a la vista.
El principal enemigo en estas alturas es la falta de oxígeno
que produce trastornos de conducta, somnolencia, dolores agudos
de cabeza y malestar intenso de estómago. Es frecuente
la presencia de principio de edema pulmonar o cerebral, síntomas
que desaparecen al descender. El congelamiento de las extremidades
a causa de la exposición a temperaturas extremas y
la falta del equipo adecuado son considerados otros de los
inconvenientes al analizar las fallas que conllevan al fracaso.
La exposición a los rayos ultravioletas y los vientos
arrasadores provocan muchas veces ceguera si no se tiene la
precaución necesaria.
La negligencia humana está a la orden del día.
El actuar en solitario es una situación frecuente y
peligrosa, pero no existe actualmente legislación sobre
este tema. Otro grave problema es el minimizar la importancia
del traslado de la mochila que contiene los elementos de supervivencia
elementales. No aceptar las propias limitaciones es quizás
el error más recurrente.
La montaña resalta lo bueno y lo malo de cada persona
que la transita. La desolación y el conocimiento de
uno mismo son los únicos compañeros cuando el
hombre afronta sus propios miedos  |

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ASCENSION
La reina que conquistó el coloso
El Suboficial Mayor Ricardo Ezequiel González,
destinado en el Regimiento de Infantería de Montaña
16, colgó la piqueta en su última cumbre
al Aconcagua en el 2000. Este año, Natacha, su
hija de 22 años, decidió aventurarse a conquistar
la gran montaña. González, quien cuenta
con once años de guía de montaña
y doce cumbres en el techo de América, decidió
desempolvar las botas doble propósito para acompañar
y apoyar a su hija para quien esta ascensión sería
la primera. Para el Suboficial Mayor ha sido una gran
responsabilidad por ser su hija la persona a quien exponía
a los caprichos de la montaña. “La cumbre
fue una gran satisfacción, una emoción inconmensurable
- dijo en una entrevista telefónica-. Cerrar una
etapa habiendo ayudado a un hijo es una emoción
incomparable. Como guía y montañés
experimentado, el sabio consejo que brindó a Natacha
fue ‘la montaña va a estar siempre. El cerro
tiene su particularidad y si no se respeta, el cerro se
lo cobra’”.
Natacha caminó hasta la cumbre impulsada no sólo
por su padre, sino por los consejos adicionales del Sargento
Ayudante Marengo, el Sargento Ayudante Ledesma y el Sargento
1ro Zugasti, todos del Regimiento de Uspallata, quienes
conformaban la cordada.
Por su parte, para esta joven mendocina, que fue elegida
reina de belleza del Festival de la Vendimia y del Festival
de Alta Montaña, la experiencia de subir el cerro
con su padre ha sido inolvidable. Nos contó la
emoción que sintió cuando luego de casi
doce horas de marcha, a las 12:45 horas del 22 de enero
hizo su primera conquista a un cerro, y no cualquiera,
la montaña más alta de toda América.
“Cuando faltaban unos metros para llegar, me dejaron
pasar en primer lugar. Al llegar, miembros de la Compañía
de Cazadores 8 que estaban allí hicieron dos filas
y comenzaron a aplaudir. No sentía nada raro, pero
cuando vi llegar a mi papá comencé a llorar
desconsolada, me olvidé del frío y el cansancio.
Llegué a la cruz, la besé y volví
a abrazar a mi padre”. Y agregó emocionada,
“si bien me sentí bastante mal en varios
trayectos, jamás percibí miedo porque iba
con la guía de mi papá” |
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