| Este vehículo utilitario ligero pertenece a la familia conocida internacionalmente como Mercedes Benz clase G, o G-Wagen. La G es por Geländewagen (vehículo todo terreno). Su diseño surgió a comienzos de la década del 70, por pedido expreso del Shah de Irán, Mohamad Reza Pahlavi, entonces accionista mayoritario de Daimler-Benz.
Diseñado para ser un vehículo aerotransportable, durable, confiable y un duro todorerreno, el G-Wagen utiliza tres diferenciales autoblocantes, como el Jeep Wrangler, el Land Cruiser o el Unimog, entre otros.
El modelo 230G, en servicio en el ejército argentino, tiene un motor naftero de 2300 cm 3 y 102 hp, aunque en sus 30 años de vida ha sido ofrecido prácticamente en decenas de versiones diferentes. Tiene una velocidad máxima del orden de los 120 km/h y un radio de alcance de 600 km. La carga máxima es de 515 kg.
Desarrollado en cooperación con el fabricante austríaco Steyr-Daimler-Puch, la producción del clase G comenzó en 1979.
En algunos mercados fue vendido con la denominación “Puch”, y la francesa Peugeot lo fabricó bajo licencia con la denominación P4, con motor propio y otros equipos.
El ejército alemán lo opera con el nombre “Wolf”, del cual ha adquirido 12.000 unidades de toda una familia de vehículos, aunque en sus orígenes se había inclinado por el “Iltis” de la competidora Volkswagen.
Todavía en producción, también está disponible como 4x4 para el mercado civil, especialmente Europa y Estados Unidos, en el segmento “SUV” (Sport Utility Vehicle).
En la Argentina, los MB230 son hijos del “Plan Europa”, el proyecto de adquisición e industrialización militar basado en proveedores europeos, y que nació de la ausencia de ayuda norteamericana impuesta en los años 70.
Varios cientos fueron adquiridos al despuntar la década del 80 y en compras posteriores, transformándose en el nuevo vehículo multiprósito ligero estándar de la fuerza hasta nuestros días.
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