| La joven militar junto
una dotación de tres suboficiales -de las especialidades
Máquinas, Comunicaciones y Enfermería- tuvieron
a su cargo la responsabilidad de cumplir con la misión
soberana de efectuar el control del transito marítimo
por el área de influencia y brindar ayuda a las embarcaciones
que navegan por allí.
El legado de Piedra Buena: en el mar somos todos hermanos
De este modo contó, en un contacto con medios
de prensa de Ushuaia que “un velero norteamericano que
navegaba desde Estados Unidos a las Islas Malvinas solicitó
permiso para abrigarse en la bahía de puerto Parry,
a raíz de un fuerte temporal. Pidieron refugio y tomaron
boyón. Su estadía se prolongó por un
día. Los invitamos a que pasaran a la casa pero prefirieron
quedarse en la bahía, manteniendo comunicación
radial. Nos sentimos complacidos de ayudar aunque sea a la
distancia, de saber que si necesitaban reparaciones en motores,
sanidad, comunicaciones o bienestar podían contar con
nosotros”, precisó. Su relación con el
grupo que le tocó compartir el periodo de guardia fue
excelente. “En todo momento nos complementamos bastante
bien y es en la convivencia donde uno llega a conocer la esencia
de las personas”, dijo.
Los objetivos al regreso
“Fuimos con una rutina de tareas especifica para
los 45 días para el manteniendo del puesto. De ahí
en mas planificamos tareas recreativas para matar el tiempo;
de allí que realizamos caminatas a lagunas y distintos
puntos de las islas aunque soportando adversidades meteorológicas”,
recordó. Tras esta experiencia, la guardiamarina
Villagra volverá a ser la jefa del Cargo Navegación
y encargada de Relaciones Públicas de la corbeta ARA
“Robinson”, en Puerto Belgrano. El año que viene completará
sus estudios en la Escuela de Oficiales de la Armada, donde
profundizará su formación en la especialidad
armas submarinas.  |