
diciembre 2008 |




HISTORIAS DEL PENSAMIENTO POLITICO NACIONAL / Capítulo
Sexto
Mercante, líder con luz propia |










|
|
HISTORIAS
DEL PENSAMIENTO POLITICO NACIONAL / Capítulo
Sexto Mercante,
líder con luz propia |
Por Lauro S. Noro |
| Tras
el golpe militar del 4 de junio de 1943, un grupo de
sindicatos de orientación socialista y sindicalistas
revolucionarios estableció una alianza con un
sector de las Fuerzas Armadas que simpatizaba con los
reclamos de la clase obrera y cuyo máximo exponente
era el Teniente Coronel Juan Perón. Y precisamente,
el Teniente Coronel Domingo Mercante fue el nexo entre
ambos para amalgamar esa relación. En octubre
de 1945, obligado a renunciar a su cargo de Vicepresidente
de la Nación y luego detenido por grupos conservadores
de las Fuerzas Armadas, la acción de Mercante
contribuyó a organizar las movilizaciones obreras
que culminaron con la liberación de Perón
y con el llamado Día de la Lealtad. Así,
quedó sellada una íntima amistad entre
ambos militares. Un hecho la rubricó. El 22 de
octubre de ese mismo año fue elegido como testigo
del matrimonio civil de su amigo con Eva Duarte.
|
|
|
En las elecciones
del 24 de febrero de 1946 Perón se presentó
como candidato a presidente y Mercante para gobernador de
la provincia de Buenos Aires. El resultado es por demás
conocido. Fueron electos por amplia mayoría. Como vicegobernador
designó a Juan Bautista Machado. Su mandato se extendió
desde 16 de mayo de 1946 hasta el 3 de junio de 1952. Durante
su gestión, se rodeó por integrantes del equipo
de FORJA y tres años después de asumir el cargo,
fue presidente de la Convención Constituyente que aprobó
la Constitución de 1949. |
Activo
dirigente
Había nacido en Flores, en 1898. Hijo
de un maquinista ferroviario afiliado a La Fraternidad, palpó
desde muy joven las luchas sindicales. En 1916 ingresó
en el Colegio Militar, de donde egresó como subteniente
de Artillería. El Regimiento 4 de Artillería,
en Córdoba, fue su primer destino. En 1921, llegó
a Goya, Corrientes, con el grado de teniente. Tres años
después, recaló en Campo de Mayo donde permaneció
16 años y ascendió a capitán y mayor.
Recién en 1928, mantuvo esporádicos contactos
con Perón. Pero fue en 1940 cuando ambos revistaron
como subordinados del General Edelmiro Farrell en la Dirección
General de la Inspección de Tropas de Montaña,
en Capital Federal.
Esos lazos de camaradería y amistad que se hicieron
cada vez más fuertes los llevó a formar el GOU
(Grupo de Oficiales Unidos). La actuación de Mercante
fue clave para establecer contactos con oficiales de distintas
guarniciones del Ejército y en la promoción
de las actividades obreras. La propia tradición familiar
le facilitó esa tarea.
En 1943 y ya con Perón en la Secretaría de Trabajo
y Previsión, fue designado Director General de Trabajo
y Acción Social. En julio de 1944 ocuparía aquella
función cuando Perón fue designado vicepresidente
en el gabinete del general Farrell. Los hechos culminarían
con el líder justicialista en el poder.
Gobernador de la provincia
Según los analistas y a partir de ese
momento, Mercante fue generando su propio espacio político.
Le dijo que no a Perón para ocupar la secretaría
de la presidencia y lanzó la fórmula Domingo
Mercante-Juan Bautista Machado para la gobernación
de la provincia de Buenos Aires. Así dejó de
lado a la dupla Alejandro Leloir (UCR)-Atilio Bramuglia (PS),
acordada por Perón con sus aliados políticos.
¿Una actitud para demostrar su fuerza política
y las aspiraciones? El interrogante quedará en el ámbito
de las suposiciones. Lo cierto es que su estilo de conducción
marcó un liderazgo propio.
En las elecciones venció al radicalismo por 436.866
votos contra 289.291. No obstante esa diferencia, no logró
mayoría en ambas Cámaras
|

¿Ve
esa silla vacía?
El 6 de enero de 1944 una delegación del Sindicato
de Actores de Radio fue recibida por Perón, como
secretario de Trabajo y Previsión. El encuentro
había sido patrocinado por Mercante. La actriz
María Eva Duarte formaba parte del elenco estable
de radio Belgrano y acompañaba a un grupo de compañeros.
Se ubicó lejos del escritorio del coronel y sólo
se acercó para tenderle la mano. En mangas de camisa
y con su personal sonrisa, el dueño de casa habló
mucho y escuchó los planteos de sus invitados.
Detrás de todos, Mercante siguió con atención
el comportamiento de esa joven mujer que no pronunció
palabra alguna.Él tenía 49 años y
había quedado viudo en 1938; ella, soltera, cumpliría
25 el 7 de mayo. Su amigo sabía que necesitaba
compañía y que muchas actrices hacían
todo lo posible por conquistarlo. No le gustaba ninguna.
Eva, en cambio, le cayó muy bien y por eso registró
su nombre y figura.
El 15 de ese mes un terremoto destruyó la ciudad
de San Juan. Desde su lugar, Perón convocó
a los representantes del trabajo para organizar una comisión
para recolectar víveres para las víctimas.
La asociación gremial de actores se ofreció
para hacer un festival artístico en el Luna Park.
Además, armó grupos para ir por la ciudad
en busca de donativos con Eva Duarte, Libertad Lamarque,
Luisa Vehil, Olinda Bozán, Blanca Podestá,
Niní Marshall y Lydia Lamaison. Por la noche de
aquel sábado 22 se abrió el festival con
palabras de Perón. Entre bambalinas, Eva lo escuchó
con atención y cómo cautivaba a la multitud
con su inconfundible voz. El calor era insoportable. El
coronel se había sentado junto al presidente Ramírez
y su esposa. El sitio era de difícil acceso y donde
Mercante impedía el paso de los curiosos. Vio a
Evita a la distancia, vestida de negro, hasta los guantes
y sombrero de pluma blanca. Le hizo señas para
que se acercara. El azar quiso que en ese instante, el
primer mandatario decidiera abandonar el Luna Park. Perón
se levantó para despedirlos. Astuto, Mercante tomó
del brazo a Eva y haciendo presión, le dijo:
-¿Ve esa silla vacía? Bueno, vaya y siéntese.
Ella titubeó. Estaba sorprendida por el comentario.
Segundos después preguntó:
- Pero, Mercante, ¿ahí? ¿al lado
del coronel?
- Sí, siéntese, cállese y no se mueva
de ese lugar.
Así, cual Celestino, ayudó a sellar el matrimonio
y el compromiso político, que duró ocho
años. |

|
(en el Senado,
la UCR sumó 21 escaños frente a 18 del laborismo
y 35 diputados a 33, respectivamente) y con tal escenario
político, mantuvo una relación contemporizadora
con la oposición.
Estuvo al frente de la provincia de Buenos Aires durante dos
períodos, desde 1946 a 1950 y de 1950 a 1952. Se recuerda
a su gestión como una de las más fecundas. Numerosas
obras públicas marcaron su estilo de conducción.
Entre ellas, la construcción de 146 barrios obreros;
la planta de tratamiento de agua para La Plata, Berisso y
Ensenada; el Hotel Provincial de Mar del Plata; el edificio
para el Instituto Tecnológico, de Bahía Blanca,
hoy Universidad Nacional del Sur; obras de pavimentación
y construcción de caminos en distintos partidos de
la provincia; la Ciudad de los Niños, en Gonnet; el
viaducto Sarandí; más de 1.600 escuelas y centros
de salud en La Plata, Necochea y Tandil; centros materno-infantiles,
casa cunas y ampliaciones hospitalarias y la reorganización
de la Policía. También es recordada la polémica
que mantuvo con la reforma agraria en la provincia.
|

Borradores
Cuando la relación entre ambos militares se consolidó
y se hizo cotidiana, con un Perón cada vez más
activo y concentrado en la labor política, en cierta
oportunidad Mercante le preguntó por su compulsión
hacia la escritura. El futuro presidente le respondió:
“todas las preocupaciones que le confesé
durante nuestras conversaciones estoy volcándolas
en papel; si no nos organizamos y luchamos para salvar
al país de su triste destino estamos perdidos.
Lea y mañana charlamos”. En ese instante,
le entregó unos borradores con los fundamentos
del Grupo de Oficiales Unidos (GOU), que será el
punto de partida para su carrera política y cuya
misión principal será, según su mentor,
“organizar y unificar a los oficiales de todas las
guarniciones para salvar al país”. |

|
Ocaso
y final
A partir de 1949 cuando alcanzó la cima
de su carrera política, las diferencias con Perón
fueron cada vez más notorias. Había demostrado
tener sus propios criterios en la conducción política
y hasta soñado con sucederlo en la presidencia. Esas
disparidades se manifestaron con la reforma del artículo
77 de la Constitución Nacional para la reelección
del presidente y vicepresidente. Y además, para aplicar
la sexta cláusula transitoria de la Asamblea Constituyente
que habilitaba a los gobernadores provinciales, elegidos por
cuatro años, para prorrogar dos años más
sus mandatos y equipararlos con el gobierno nacional. Mercante
manifestó su disconformidad, marcando la necesidad de
acatar la voluntad del pueblo que lo había elegido sólo
hasta mayo de 1950 y de someterse de nuevo a las elecciones.
Finalmente convocadas, le dieron un rotundo triunfo. Mercante
logró más del 63 por ciento de los votos. |
Dos años
más tarde, en 1952, con una nueva compulsa, llegó
también el ocaso de Mercante. En su último período
de gobierno había perdido el apoyo dentro del peronismo.
Perón fue reelecto por amplia mayoría y lo mismo
ocurría con Vicente Aloé, en la provincia de Buenos
Aires, candidato a gobernador por el peronismo. Mercante había
marcado su propio estilo dentro del partido, pero no estaba
dispuesto a entrar en una puja frontal con Perón. “En
lo político, he conservadso mi recta línea de
lealtad al jefe de la revolución y a su doctrina. No
podría ser de otro modo, pues como todos saben, el movimiento
político que represento en el gobierno de Buenos Aires
se vertebra en la personalidad de Perón, por lo que sin
fidelidad a su persona, no hay fidelidad posible ni al realizador
de la Nueva Argentina ni al maestro de la concepción
doctrinaria sobre la que se sustenta”, dijo al dejar su
cargo. Murió a los 78 años, el 21 de febrero de
1976. Estaba casado con Elena Caporale.  |
|