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noviembre 2008

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Gobierno y Ejército rindieron homenaje a los caídos del RIMte 29

HISTORIAS DEL PENSAMIENTO POLITICO NACIONAL
/ Capítulo Quinto
Pistarini, el hacedor

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HISTORIAS DEL PENSAMIENTO POLITICO NACIONAL / Capítulo Quinto
Pistarini, el hacedor
Por Lauro S. Noro

El Teniente General Juan Pistarini fue el autor de la obra de infraestructura más importante y trascendente de la historia argentina. No quedan dudas al respecto. Hizo construir caminos, miles de escuelas, centros de recreación y turismo, cuarteles, barrios, viviendas, parques y edificios emblemáticos. Durante casi una década desplegó una tarea que no tuvo pausas. Su nombre quedó perpetuado en el aeropuerto de Ezeiza y en el centro turístico de Embalse, en Córdoba.
 

Amaba los árboles. Los hizo plantar por todos lados (aseguran que fueron más de siete millones). Un estilo que caracterizó a la gigantesca obra que el General Ingeniero Militar Juan Pistarini dejó para la posteridad. En ella, sobresale nítidamente la creación del aeropuerto internacional de Ezeiza, que lleva su nombre. El día de su inauguración, el 30 de abril de 1949, el propio Presidente Juan Perón

fundamentó esa designación. “El aeródromo de Ezeiza, que de hoy en adelante se llamará Ministro Pistarini, llevará ese nombre no por decisión del Gobierno, lo que representaría un acto administrativo más, sino por decisión de los propios trabajadores que lo han construido, decisión popular que en nuestros tiempos, en esta nueva Argentina, tiene más valor que si el propio Gobierno lo hubiera dispuesto”. Pero, no sólo construyó esa vía de comunicación de la Argentina con el mundo, sino que proyectó y erigió a escasos kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, los barrios Ezeiza y Ciudad Evita; las piletas con agua salada y el bosque de sus alrededores, con dos millones de árboles. Haría mucho más.

Hombre de acción
Oriundo de Victorica “donde nació La Pampa”, ciudad considerada Capital Provincial de la Ganadería y situada en el oeste pampeano a 150 km de la capital Santa Rosa, provincia de La Pampa. Allí, donde esta señalizado el lugar de nacimiento y el hospital local lleva el nombre de su madre, nació el 23 de diciembre de1882, en el seno de una familia de origen italiano, a los 17 años entró en el Colegio Militar. Durante algún tiempo, revistó en unidades de zapadores pontoneros y comunicaciones. Fue enviado a Europa para perfeccionar sus conocimientos, donde se graduó como ingeniero civil. A su regreso, cursó la Escuela Superior Técnica y la Escuela de Guerra, donde obtuvo los títulos de ingeniero militar y de oficial de Estado Mayor. Entre 1932 y 1940, acompañó a Perón a Italia, como miembro de la Comisión de Armas del Ejército Argentino. Una relación que lo marcaría por el resto de su vida. Con el inicio de la

 

Segunda Guerra Mundial, retornó al país y ejerció funciones de Director General de Ingenieros. Son recordadas las maniobras que organizó en Paraná, donde conformó una agrupación transitoria de ingenieros para instrucción, con la reunión de batallones durante tres meses. Muchos, aseguran que marcó un antes y un después del arma de ingenieros.
En 1943 actuó como comandante de Campo de Mayo donde volvió a poner en práctica su pasión de toda la vida: plantó más de un millón de árboles. En ese mismo año, formó parte del GOU (Grupo de Oficiales Unificado) y participó en la revolución del 4 de junio de 1943, en apoyo del General Pedro Pablo Ramírez. En 1944 y ya en su gobierno, retomó la titularidad del ministerio de Obras Públicas, que había ejercido durante la presidencia de Agustín P. Justo y donde pergeñó la idea sobre el


Lealtad

Los trabajadores que construían el aeropuerto de Ezeiza y con los que hablaba durante sus frecuentes visitas a las obras, lo recordaban controlando el riego de cada árbol que iban plantando en el bosque que lo rodearía. Y los de las construcciones portuarias de la isla de Marchi, en las jornadas de octubre de 1945, de traje marrón y pistola al cinto, arengándolos para defender a Perón, cuando en ese momento, era Vicepresidente de la Nación. De su lealtad al líder justicialista es conocida la anécdota que contaba Guillermo Patricio Kelly, cuando durante los bombardeos de junio de 1955, se presentó armado en la Casa de Gobierno donde lo hirió una esquirla que tiempo más tarde le provocaría la muerte.

aeropuerto internacional que lo inmortalizó. En ese año, con el trágico terremoto de San Juan ordenó grandes construcciones para paliar sus efectos.
El 20 de octubre de 1946, fue designado vicepresidente de la República como miembro del gobierno provisional del General Edelmiro J. Farrell. Pese a esto retuvo el cargo de Ministro de Obras Públicas. Después de las elecciones del 24 de febrero de 1946, que consagró a la fórmula Perón-Quijano, fue confirmado en esa cartera. No se quedó quieto.

 

Prolífico hacedor
Entre 1944 y 1952 desplegó una monumental tarea. Construyó miles de kilómetros de rutas (además de las obras para el cambio de mano y poder circular por la derecha desde el 6 de junio de 1945); 10.000 escuelas, 1.017 institutos secundarios y terciarios; la mayoría de los actuales cuarteles del Ejército, hoteles de turismo en San Luis, Paso de los Libres, Ushuaia, Bariloche, entre otras ciudades del interior y complejos de turismo social en Chapadmalal y Embalse de Río Tercero (ver recuadro), espacios de esparcimiento y balnearios populares como el de Costanera Norte; barrios inspirados en la construcción colonial misionera que admiró durante un viaje a California; el de suboficiales en Campo de Mayo; el de Saavedra; los barrios populares y de monobloques y que, con la acción del Banco Hipotecario, saldó el déficit nacional de viviendas que era de 650.000 unidades.


De Ezeiza a Embalse
allá de la infinidad de obras que hizo construir, sin duda son dos las que perpetúan la memoria del General Pistarini. La primera, la del Aeropuerto de Ezeiza inaugurado el 12 de marzo de 1949. Ese día dijo: “El monumental aeropuerto que el pueblo ya admira con cariño por que lo sabe suyo, las hermosas colonias que atraen todos los veranos a millares y millares de niños, los magníficos balnearios de aguas saladas y los grandes bosques en formación con más de tres millones de árboles, están granjeando a Ezeiza de una notable y creciente popularidad y revelan el acierto del Gobierno al dotar al pueblo de un espléndido lugar de esparcimiento, amplio y sano a las puertas de la Capital”. En su momento, considerado uno de los más importantes del mundo. Se lo construyó con un espesor tan grande de cemento que nunca necesitó de una modernización para adaptarse a las enormes naves que hoy aterrizan.
Y la otra, la Unidad Turística Embalse, en Córdoba que levantó entre 1946 y 1955. Estaba compuesta por siete hoteles y 51 bungalows con una capacidad para albergar a 3000 personas y ofrecía servicios de correo, farmacia, cabinas telefónicas, confitería bailable, capilla, ermita, galerías comerciales, salón de teatro, sala de cine, servicio de bar en cada hotel y de mantenimiento. En la planta recreativa, contaba con dos piletas y un mirador turístico. El complejo estaba rodeado por un hermoso parque y levantado en los terrenos que pertenecían a la cancha de golf de la estancia Aguada de Reyes. La obra de forestación fue ordenada y dirigida por el propio Pistarini con alrededor de 800.000 ejemplares de diversas especies.

Implementó un sistema de préstamos de dinero en efectivo con un bajo interés anual y garantizado por una hipoteca. No por nada, Evita lo llamó “el corazón de Perón”.
Con la contratación del arquitecto Ernesto Vautier -quien había diseñado y dirigido los trabajos de construcción de la antigua Avenida General Paz-, Pistarini le hizo construir los edificios de Vialidad Nacional, del Ministerio de Obras Públicas, el emplazamiento de Obras Sanitarias de la Nación (hoy Aguas Argentinas) y las sedes de otros organismos nacionales. Al mismo tiempo, desarrolló una flota fluvial de última generación que llegó a ser la primera de Latinoamérica y la cuarta del mundo y por supuesto, levantó el aeropuerto internacional de Ezeiza y la autopista que la conecta con la ciudad (ver recuadro).
Su gestión concluyó el 4 de junio de 1952. Después de la revolución de 1955, cayó detenido y fue preso al penal de Ushuaia. Con su familia perseguida, sujeto a torturas morales e indignidades espirituales, negada su pensión de militar retirado, inhibidos sus pocos bienes y privado de asistencia médica, murió a los 74 años, en el Hospital Militar, el 29 de mayo de 1956, con la celebración del Día del Ejército. Sus restos descansan en Embalse Río Tercero. De su singular existencia –en la que quizá cometió el “pecado” de ser fiel amigo del General Perón-, una actitud lo ensalza más allá de las mezquindades humanas. “Llueva o no llueva, la familia siempre come”, expresó cuando hizo derogar la ley donde se disponía que el obrero cobrara su jornal siempre y cuando el clima le permitiera trabajar.
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