Home Email Contáctenos
Quienes Somos Correo de Lectores Biblioteca Soldados Números Anteriores Suscríbase
 

octubre 2008

50 AÑOS EN MISIONES DE PAZ
El devastador paso de los huracanes

HISTORIAS DEL PENSAMIENTO POLITICO NACIONAL / Capítulo Cuarto
El legado de Ramón Carrillo

EL EJÉRCITO ARGENTINO Y LA PRODUCCIÓN NACIONAL / Capítulo séptimo
Instituto Geográfico Militar

RECONQUISTA DE BUENOS AIRES / Las Invasiones Inglesas y sus consecuencias / Hacia el bicentenario de la Patria • Nota IX
Cuando la bandera inglesa ondeó en el Fuerte de Buenos Aires


2DA SECCION / CORDOBA
Día y noche frente al incendio

CULTURA
Tras las huellas de Mansilla

SALUD
Pie diabético

DEPORTES / CARLOS ESPELETA CUENTA SU EXPERIENCIA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS
Estuve en Beijing gracias al Ejército

SEMANA ANTÁRTICA
Desafíos de la Ciencia

» Institucionales

» Novedades

» El Ejercito en Acción

» Cuestión de Género

» Malvinas

» Historia de Unidades

» Los Protagonistas

» Misceláneas

» Militaria

» Modelismo

» Humor
EL EJÉRCITO ARGENTINO Y LA PRODUCCIÓN NACIONAL / Capítulo séptimo
Instituto Geográfico Militar
Por Lauro S. Noro

El próximo 5 de diciembre el Instituto Geográfico Militar cumplirá 129 años de su creación, en 1879. Es en pocas palabras, el organismo público descentralizado dependiente del Ministerio de Defensa, encargado de la obtención, codificación y

publicación de la información geográfica de la Argentina. Además, es el responsable de la elaboración de la cartografía oficial del territorio nacional y de la cartografía de frontera, así como de la fiscalización de las publicaciones con sus representaciones. Ésta es su historia.

 
La idea de crear el Instituto Geográfico Militar nació prácticamente con la Patria. Y al lado del Ejército Argentino. Si bien en un principio no se llamó así, los primeros relevamientos topográficos, que se remontan al 22 de mayo de 1810, fueron el germen de lo que fue después. Desde ese momento, las tareas de exploración se dieron la mano con los croquis topográficos y no detuvieron su avance. Tal fue su importancia que el 26 de junio de 1826, durante la presidencia de Bernardino Rivadavia, se creó el departamento Topográfico de la provincia de Buenos Aires. Con una simple misión: “elaborar una ordenada cartografía recopilados en la delineación de plazas, calles y caminos como traza de los pueblos y levantamiento de planos”. Los técnicos armados con teodolitos, compases, cronómetros, termómetros y almanaques náuticos, desplegaron una ciclópea tarea por el extenso territorio provincial.
Entre 1833 y 1834 se hizo una nueva tentativa por extender los límites más allá de los ríos Colorado y Negro. El astrónomo Nicolás Descalzi puso manos a la obra y recorrió las márgenes de este último, hasta la confluencia con el Neuquén y el Limay, cuyos trabajos fueron recopilados por Álvaro Barros, en el libro Fronteras y territorios federales de las Pampas del Sur.
 

Los precursores

Entre sus estudiosos y técnicos se destacan los nombres de Francisco Host; Lucio V. Mansilla; Octavio Pico, que con su trabajo se firmó el tratado de 1881, con Chile; José Antonio Álvarez de Condarco, relevó los pasos de Uspallata y Los Patos para la campaña de San Martín; Jordan Wysocki; Francisco P. Moreno, que estuvo al frente de varias comisiones de límites para demarcar la frontera con Chile; Estanislao Zeballos, que exploró entre otros, el río Colorado. Y sus directores militares, Salvador Velazco Lugones; el Teniente General ingeniero Ladislao Fernández; Coronel Ingeniero Carlos Moret; Coronel Benjamín Aparicio; Teniente Coronel Juan Zeballos; Coronel José Armand; Coronel Adrián Ruis Moreno; General Severo Toranzo; Coronel Ingeniero Lucio Smith; Generales Benedicto Ruzo, Eduardo Fernández Valdez, Alejandro Pastor Obligado, entre otros. Sin olvidar a Nelo Tieghi; Heliodoro Negri; José Limeses; Guillermo Riggi O’Dwyer; Félix Aguilar; Adriano Chapuis y Samuel Dvoskin.

Primeros mapas
Los problemas políticos de entonces pusieron freno a ese despliegue cartográfico. Sin embargo, fue reiniciado con la llegada del General Justo José de Urquiza al poder. Así, le encomendó al comandante de frontera del Chaco, Coronel Alfredo Du Gatry, que levantase un mapa de la región y más tarde, a Juan Antonio de Moussay que realizara un completo estudio de la Confederación Argentina acompañado por un atlas, que presentó en 1858, con 30 mapas.
Mientras tanto, el indio ya era un problema casi insalvable. Luego de la batalla de Pavón y para enfrentarlo, el General Bartolomé Mitre propuso iniciar trabajos topográficos en las regiones pampeanas. En 1868 el Coronel de ingenieros Juan Czetz levantó un mapa de la frontera al norte y este de La Pampa y un año después, el Coronel Lucio V. Mansilla encabezó un viaje a las tolderías indias que dio lugar al libro Una excursión a los indios ranqueles. No eran esfuerzos improvisados. Ya desde 1865, existía una Mesa de Ingenieros que diseñaba planos con datos obtenidos por esas exploraciones militares. Más tarde, se llamó Oficina de Ingenieros Militares, donde trabajaron Jordán Wysocki, Francisco Host, Alfredo Ebelot y Octavio Pico, entre otros ingenieros.

 

Campaña del Desierto
Con Nicolás Avellaneda en la presidencia, se puso en marcha la Campaña del Desierto. Adolfo Alsina, Ministro de Guerra, destacó al Sargento Mayor Federico Melchert para verificar y levantar un plano del terreno por donde debían pasar las tropas, que logró determinar la ubicación de la laguna del Monte o Guaminí. El plan consistía en la creación de nuevas comandancias en Puán, Carhué, Guaminí, Trenque Launquen e Italó, desde donde avanzarían las columnas militares acompañadas por un ingeniero militar, quien haría el reconocimiento topográfico de las regiones que atravesaran. Mientras tanto se irían construyendo fortines intermedios entre esos pueblos, unidos por la llamada Zanja de Alsina. Con la muerte de éste, en 1877 el General Julio A. Roca retomó las acciones de acuerdo con lo planeado y dos años más tarde, las dio por terminadas.

Nace el IGM
Corría 1879. En ese ambiente de guerra fue donde el futuro presidente de la Nación comprendió la necesidad de organizar a los ingenieros militares y creó la Oficina Topográfica Militar (OTM), simiente del IGM. La puso bajo las órdenes del Coronel Manuel Olascoaga, quien había hecho el “Estudio topográfico de La Pampa y Río Negro”. Como jefe del gabinete militar luego comandó una comisión científica y relevamiento topográfico en el sur de los Andes cuyas conclusiones expuso en el “Mapa de las Regiones Andinas del Sur”, las que completó con la expedición al lago Nahuel Huapi, en 1881. En ese lugar, se dedicó a reconocer las tierras exploradas por el Perito Francisco P. Moreno entre 1876 y 1880, con el telégrafo, el ferrocarril y el fusil Remington.
En 1884 el Presidente Roca creó el Estado Mayor General del Ejército que transformó a la OTM en la cuarta sección de Ingenieros Militares del Estado Mayor, con secciones de topografía, cartografía, geografía, estadística, fortificación y construcciones. Con Olascoaga, primero y Czetz después, numerosos estudios y trabajos nacieron de su seno. El General Alberto Capdevilla, a la sazón Jefe del EMGE, al que reorganizó en seis divisiones, transformó la cuarta sección en la Primera División Técnica del Servicio Geográfico y Cartográfico Militar, a cargo del Mayor Ingeniero Civil Luis Dellepiane. Más tarde, en 1901, fue transformado en la Tercera División que durante dos años hizo mediciones y relevaciones de importancia.
Finalmente, en 1904 se transformó en el Instituto Geográfico Militar como se lo conoce en nuestros días. Está organizado por los Departamentos Operaciones e Inteligencia, Personal, Geodésico, Cartográfico, Logístico y Artes Gráficas. Representa al país frente al Instituto Panamericano de Geografía e Historia, la Asociación Cartográfica Internacional, la Unión Geográfica Internacional y la Unión Geodésica y Geofísica Internacional.

  © 2008 Soldados Digital webdesign » lasNancis