¿Cuáles son?
Dentro de las ECV encontramos a:
• la cardiopatía coronaria: enfermedad de los
vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco.
• las enfermedades cerebrobasculares: enfermedad de
los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro.
• las arteriopatías periféricas: enfermedad
de vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores
e inferiores.
• la cardiopatía reumática: lesión
del miocardio y de las válvulas cardíacas debido
a la fiebre reumática (enfermedad causada por bacterias).
• las cardiopatías congénitas: son malformaciones
del corazón presentes desde el nacimiento.
• las trombosis venosas profundas y embolias pulmonares:
coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas,
que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los
vasos del corazón y los pulmones.
¿Cómo
se manifiestan, síntomas?
Las EVC suelen presentar síntomas solapados.
Su primera manifestación puede ser un ataque al corazón
o un ACV, fenómenos agudos que se deben a obstrucciones
que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o
el cerebro. La causa más frecuente es la formación
de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos
que irrigan el corazón o el cerebro. Los síntomas
de un ataque al corazón son: dolor o molestias en el
pecho, brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda.
Puede haber dificultad para respirar, nauseas o vómitos,
mareos o desmayos, sudores fríos y palidez. Otros pueden
ser debilidad, en brazos y piernas, pérdida de sensibilidad
en la cara o el cuerpo, dificultad para hablar, pérdida
repentina de la visión de un ojo, dolor de cabeza intenso
e hinchazón de extremidades inferiores (edema periférico).
Calambres en las piernas que enlentece la marcha.
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