En
los alrededores se llevaba a cabo una exposición con
stands que atraían por las actividades ofrecidas. Muchos
chicos se acercaban curiosos a tomar parte en pistas de recorridos
con obstáculos, búsqueda de minas, el ingreso
al interior de tanques; como Nicolás y Marcos Martínez
Wagner, de 12 y 10 años respectivamente. “Venimos
todos los años. Nos encantan los tanques y a mi hermano
le gusta más la parte del espectáculo, como
los combates y los paracaidistas”, comenta Nicolás.
También nos cruzamos con Sergio y Esther Vivanco, padres
de Rodrigo, de cinco años: “Venimos todos los
años. Nos encanta, es todo muy colorido y nos parece
muy bien incentivar los valores que el Ejército promueve,
como lo es el amor a la Patria”.  |