Home Email Contáctenos
Quienes Somos Correo de Lectores Biblioteca Soldados Números Anteriores Suscríbase
 

abril 2008

NOTA DE LA REDACCIÓN
El sentimiento Malvinas

COEDOC
Asumió el nuevo comandante de Educación y Doctrina, General de Brigada Rafael Barni

BIENESTAR
Con la inauguración del Departamento Materno Infantil el Hospital Militar Central continua concretando proyectos

BRIGADA PARACAIDISTA
Ejercicio Aerocooperación Adiestramiento de Alto Nivel

CUARTELES DE PALERMO
196 Años de Gloria Granaderos


EL EJÉRCITO ARGENTINO Y LA PRODUCCIÓN NACIONAL
El General Juan Domingo Perón y la industrialización del país


AVENTURAS
Cruzar los Andes como un desafío deportivo


MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES / Hacia el bicentenario de la Patria • Nota III
De las Invasiones Inglesas a la Guerra Gaucha


EDICIÓN ESPECIAL / EJERCITO ARGENTINO 2003-2007
Ejes Institucionales

2DA SECCION / CAMBIO DE GUARDIA
Una tradición revive en la Casa de Gobierno

CULTURA
Una mujer de letras

SALUD
Fiebre Amarilla

» Institucionales

» Novedades

» El Ejercito en Acción

» Cuestión de Género

» Malvinas

» Historia de Unidades

» Los Protagonistas

» Misceláneas

» Militaria

» Modelismo

» Humor
EJERCITO ARGENTINO 2003-2007
Ejes Institucionales
de la Redacción

A partir del año 2003, el Ejército Argentino se abocó a hacer realidad el concepto de “Un Ejército en Acción”.
Para ello, se enunciaron cinco ejes institucionales que, íntimamente ligados a la misión, las políticas y los objetivos, guiaron los principios fundamentales del pensamiento y la acción Institucionales.
 

• Consolidar un Ejército sustentado en valores
sanmartinianos con espíritu nacional y
conciencia institucional.
• Disponer de capacidad operacional para defender los intereses vitales de la nación.
• Fomentar el compromiso con la investigación y el desarrollo nacional, científico, tecnológico,
económico y social, y con la producción.
• Constituir un instrumento de la política exterior.
• Contribuir al logro del bienestar de la población.

 

 
I
Consolidar un Ejército sustentado en valores sanmartinianos con espíritu nacional y conciencia institucional.
 

El Estado, como responsable de la defensa y del bienestar y seguridad de su pueblo, sintetiza los principios e ideales que definen a la Nación, y tiene en sus Fuerzas Armadas, en quien confiar el monopolio del ejercicio de la violencia para hacer frente a la guerra: el mayor desafío a la existencia de un país. En “El Arte de la Guerra”, Sun Tzu sostiene que: “La guerra es el más grande asunto de estado, la base de la vida y la muerte, el Tao de la supervivencia o la extinción”.
Nuestras Fuerzas Armadas constituyen una institución del Estado, cuya razón de ser es la defensa de la patria. Este es el mandato histórico expresado en la Constitución Nacional, un deber irrenunciable, que exige a sus miembros formarse y prepararse para el cumplimiento de la misión.

El Ser Militar Argentino

El soldado argentino está formado en los valores de la identidad nacional y en las virtudes que definen nuestra estirpe militar. Tenemos el orgullo de pertenecer a una institución que expresa la continuidad histórica de la decisión de nuestros mayores de tomar las armas frente a la invasión extranjera y de romper el vinculo colonial a fin de constituirse en una nación libre y soberana. A lo largo de 200 años de historia, el Ejército fue un instrumento que dispuso el Estado para contribuir a luchar por la independencia y garantizar la soberanía de la nación, su integridad territorial y social y acompañar el progreso y bienestar de nuestro pueblo.
Toda profesión tiene una esencia que la distingue. Así, por ejemplo, un juez, un contador, un médico deberá ser capaz de identificar su propio ethos. Ese ethos, está determinado por la finalidad de la profesión y por todas las exigencias morales, espirituales, intelectuales y físicas que de ella se desprenden.

Al agregar al concepto de “ser militar” la especificidad de la identidad nacional argentina, éste adquiere una carga axiológica sustentada en los principios que expresa el Estado nacional, y los heredados de nuestros próceres, cuya síntesis representa la figura del General San Martín.
El amor por la patria y la lucha por la libertad son valores fundacionales en cuya vigencia se sustenta la continuidad histórica de la Nación. Además, el ciudadano argentino que elige la profesión militar debe estar imbuido de un sentido trascendente de la vida, que le proporcione la fuerza espiritual necesaria para dar todo en pos de un bien superior.

Por ello, el soldado argentino es vocacional, responde a un llamado interior que logra satisfacer a través de la elección profesional que le permite cumplir un determinado rol social.
La vocación de servicio a la patria puede realizarse por varios caminos. Uno de ellos consiste en tomar las armas y prepararse para la guerra, lo cual exige dedicación absoluta, capacitación permanente e idónea. El pueblo argentino deposita las armas para su defensa en ciudadanos que deben poseer la vocación para tal fin y una formación militar basada en un estricto Código Ético que los haga dignos de asumir tal responsabilidad.
El General San Martín es el arquetipo del militar argentino. Su legado es el cimiento de una tradición guerrera que acuñó un conjunto de valores y virtudes que consolidaron y acrecentaron las generaciones posteriores y que es un deber irrenunciable transmitir a las venideras. Para nuestros hombres de armas, José de San Martín no sólo es “el padre de la patria”, sino la impronta que marcó a fuego con su personalidad, un deber ser.

En síntesis, el ser militar argentino es un patrimonio de principios y conductas, de valores y virtudes, un legado forjado por nuestros próceres a lo largo de 200 años de historia, que nuestro pueblo asume como el deber ser del hombre de armas.

Este deber ser exige al soldado estar formado y preparado para la defensa de los intereses nacionales, dispuesto a llevar un estilo de vida que implica, si fuera necesario renunciar a la propia existencia y a ciertas libertades ciudadanas y aspiraciones personales.

Las virtudes que definen la estirpe del soldado argentino son: el honor, la lealtad, el coraje, la disciplina, la templanza y la abnegación. En estos valores y virtudes se encuentra la esencia de la identidad militar, la cual debe ser transmitida y consolidada para así hacer realidad el precepto sanmartiniano “Serás lo que debas ser o serás nada”.

El Soldado Argentino

Ésta es nuestra estirpe militar, ésta es la herencia del Libertador que nos señala que un soldado argentino debe:
• Estar comprometido con la defensa de los intereses de la nación, su soberanía, independencia y destino histórico.
• Actuar con honor, esa es la base espiritual que rige su conducta.
• Ser un hombre de coraje, que jamás se permita agachar la cabeza frente al enemigo; así lo demostró el soldado Poltronieri en Malvinas.
• Ser capaz de sacrificar su vida por la patria; el sargento Cabral en San Lorenzo y el cabo Mario Castro en nuestras islas cumplieron con ese mandato.
• Forjarse en firmes convicciones, como Falucho y el teniente Roberto Estévez, ellos preservaron a costa de su vida los ideales que defendían.
• Conducirse en un marco de disciplina, sustentado en valores compartidos para cumplir la misión de la Defensa Nacional.
• Guardar lealtad con la patria, la república y con el Ejército, con sus compatriotas y sus camaradas.
• Ser respetuoso de la Constitución, sus leyes y la voluntad popular.
• Defender la vida y los derechos de sus compatriotas.
• Sobre la base de la libertad de acción, ejercer plenamente la iniciativa con un profundo sentido de la responsabilidad.

 

 
II
Disponer de capacidad operacional para defender los intereses vitales de la Nación
 
La finalidad esencial del Ejército Argentino es la preparación para estar en aptitud de defender los intereses vitales de la nación. En tal sentido, el Ejército que el país necesita se definirá como una Fuerza identificada por su razón de ser, la preparación para la guerra, cuya base es el adiestramiento y el alistamiento.

Desde el año 2003, el planeamiento, el equipamiento, la educación y la asignación de recursos, se han orientado a la consecución de ese objetivo.

Como ya se expresó, los ejes prioritarios establecidos por la Institución implican la introducción de cambios en la organización que permitan, a partir de la presencia física, consolidar la soberanía y estar al servicio de la población en los rincones más aislados del país, y el reequipamiento privilegiando la tecnología argentina. De esta manera, la Fuerza asume el compromiso de acompañar el proceso de resurgimiento de la producción nacional.

Fue así que se diseñó el Plan Ejército Argentino 2025 (PEA 2025), una estrategia que persigue la transformación integral a partir del planteamiento de escenarios de riesgo y de las oportunidades de la Institución para actuar en consecuencia; que aspira a una Fuerza que -en el marco de una actitud estratégica general defensiva- tenga capacidad para disuadir o para preservar o recuperar el territorio nacional ante cualquier amenaza de origen externo.
En cuanto al equipamiento, el Ejército enunció un plan para revertir la situación de carencia de recursos financieros, el desmantelamiento de la infraestructura de producción y la pérdida de personal capacitado.
También se concentraron esfuerzos en la investigación y el desarrollo y en la producción para la defensa, a fin de garantizar el mantenimiento, la actualización y la modernización tecnológica, con el propósito de optimizar la capacidad operacional.
Un Ejército listo para cumplir su misión se templa en los valores, se eleva en la educación y se fortalece en el terreno. El factor de éxito de una fuerza reside en su educación. La ejecución de ejercicios en el terreno, en todos los niveles, constituye el método apropiado para el desarrollo de la capacidad operacional.


El principal objetivo del Ejército es y será constituir el brazo armado de la defensa de la Patria.
Para ello es necesario preparar a sus hombres y mujeres

 
En la vida de campaña se forja el soldado, y las actividades de instrucción en el terreno son el mejor medio para motivar al hombre y crear el espíritu de cuerpo. En función de ello, nuestros hombres y mujeres se preparan a través de:

Ejercicios específicos que permiten alcanzar capacidades operacionales y aptitud para interoperar con organizaciones de la Fuerza.
Ejercicios conjuntos que fortalecen la integración con las otras Fuerzas Armadas del país.
Ejercicios combinados que coadyuvan a la integración regional.
Ejercitaciones en Técnicas Operativas de Naciones Unidas (TONU) para la participación en fuerzas de paz que contribuyen, de manera concreta, con la política exterior del país.
El continuo entrenamiento es la mejor manera de elevar el nivel profesional del personal y permite revalorizar al soldado, manteniendo alta su moral y la cohesión.
Privilegiar lo operacional es volver a la fuente de vocación y compromiso.
 
Los puntos III, IV y V se describen en la próxima edición
  © 2008 Soldados Digital diseño » lasNancis