
abril 2008 |




BRIGADA PARACAIDISTA
Ejercicio Aerocooperación Adiestramiento
de Alto Nivel |









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BRIGADA
PARACAIDISTA Ejercicio
Aerocooperación Adiestramiento de Alto Nivel |
por José Javier Díaz
Corresponsal de SOLDADOS en Córdoba
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| Tres
días de lanzamientos sobre el campo de vuelo de
La Mezquita cumplieron con exitosos resultados distintos
elementos de la IVta Brigada Paracaidista con asiento
en Córdoba. De la operación participaron,
además del Hercules C 130 KC-69 de la Fuerza Aérea
Argentina - un aparato veterano de la Guerra de las Malvinas
- personal de otras fuerzas que cumplieron con la habilitación
correspondiente para la especialidad. |
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Con el marco
de las sierras cordobesas se ejecutó, entre los días
10 al 13 de marzo últimos, el Ejercicio Conjunto Aerocooperación.
Participaron efectivos de la IVta Brigada Paracaidista con asiento
en Córdoba y una aeronave KC-130 Hércules (matrícula
TC-69) de la I Brigada Aérea con sede en El Palomar,
provincia de Buenos Aires.
En primer lugar se efectuaron las coordinaciones entre las autoridades
responsables del ejercicio, tanto del Ejército Argentino
como de la Fuerza Aérea Argentina. Allí se estableció
la cantidad de vuelos a realizar, horarios, cuántos hombres
embarcarían en cada lanzamiento, altura de vuelo, medidas
de seguridad, entre otros pormenores.
Los hombres recientemente destinados por primera vez en Unidades
de la IVta Brigada aprovecharon este ejercicio para culminar
el curso de Paracaidista Militar, el cual se dictó en
el mes de febrero. Para ellos, este ejercicio, sería
el primero en el que saltarían al vacío probando
su fidelidad al lema de los paracaidistas que reza: “Con
el cuerpo confiado en la tela, puesta el alma en las manos de
Dios”. |
| AL
AMANECER, antes que salga el sol, comienzan a embarcar
en el enorme avión de transporte |
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Las
operaciones
La actividad se iniciaba bien temprano con la concentración
de los efectivos en sus respectivas Unidades, los cuales estaban
provistos de su correspondiente armamento y mochila de combate.
Tras recibir las últimas instrucciones de parte de
sus superiores, se realizaba el desplazamiento terrestre,
en vehículos militares, hacia la pista de la Escuela
de Aviación Militar (EAM). Allí, los participantes
formaban en grupos de acuerdo al vuelo en el que se embarcarían
para saltar; mientras un grupo embarcaba en el Hércules,
el siguiente procedía a alistarse y efectuaba las verificaciones
sobre cada parte del equipo. Una tarea que debe ser rigurosa
pues de ella depende la seguridad del salto.
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| A las inspecciones
que se hicieron durante la colocación del equipo en
tierra, se sumó otra en pleno vuelo. El celo en la
seguridad y ese sentimiento solidario que se apreciaba entre
todos los hombres y mujeres, son muestras claras del enorme
espíritu de cuerpo que identifica a los paracaidistas.
Cabe destacar la participación de integrantes de Gendarmería
Nacional Argentina, quienes realizaron saltos con paracaídas
de apertura automática.
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| LA
PUERTA lateral del Hercules C 130 a la “hora de la verdad”
en que uno por uno se lanzan los paracaidistas |
| El
momento esperado
Pocos minutos después del despegue se arribaba a la
zona de lanzamientos dentro del aeródromo La Mezquita.
Los auxiliares de carga del Hércules abrían
las puertas laterales y los paracaidistas se paraban para
encaminarse hacia sus puestos de lanzamiento. Sus miradas
fijas en la luz roja de la cabina de carga, la ansiedad y
adrenalina eran visibles, sabían que al ponerse en
verde tenían que saltar.
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| YA
EN TIERRA la primera tarea del paracaidista militar es
reagruparse |
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Finalmente se produjo el ansiado cambio de color y, rápidamente,
los paracaidistas mostraron decisión y seguridad en
el lanzamiento. Aproximadamente cincuenta segundos demoraban
desde que abandonaban el avión y llegaban a tierra.
Es indescriptible la alegría y orgullo que se apreciaba
en los rostros de aquellos que tocaban el suelo, esta vez,
de una manera diferente: desde el aire…
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| No sería
muy reglamentario, pero advertimos a un soldado que, evidentemente
saltaba por primera vez, que ni bien llegó a tierra,
lejos de la mirada de sus superiores sacó el celular
de uno de los bolsillos del uniforme para llamar a su novia
y contarle que todo había salido bien. El episodio,
fugaz, pasó inadvertido para el resto de los paracaidistas.
Tras constatar que no había novedades de personal ni
material, cada oficial reunía a su tropa y comenzaban
una marcha de 12 kilómetros hasta llegar a su Unidad.
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| COMO
FLORES se van abriendo los paracaídas en el cielo |
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| HERCULES
KC 130, TC 69, un veterano de mil misiones |
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| Conclusiones
Se alcanzó el objetivo del ejercicio de forma más
que satisfactoria tanto en el marco específico como
en el conjunto. Durante los tres días que tuvo lugar
no se registraron novedades de importancia en el personal
o material. La camaradería y solidaridad se pudo apreciar
entre los participantes de las tres Fuerzas involucradas:
Ejército Argentino, Fuerza Aérea Argentina y
Gendarmería Nacional Argentina. Por nuestra parte,
SOLDADOS agradece la inestimable colaboración del Capitán
Agustín Patricio García Verdous, del Mayor Esteban
Javier Paiva y del Teniente Coronel Jaime Paz.  |
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