Home Email Contáctenos
Quienes Somos Correo de Lectores Biblioteca Soldados Números Anteriores Suscríbase
 

marzo 2008

YO ELEGÍ EJÉRCITO
Ingresaron 415 cadetes al Colegio Militar y más del 10 por ciento son mujeres

EL MAXIMO HEROE NAVAL
A 151 años de la muerte del Almirante Guillermo Brown

CAMARADAS
Mujeres del Ejército

EL VEHÍCULO GAUCHO, UNO DE LOS PROTAGONISTAS
Hacia una integración en la Defensa con la República Federativa del Brasil


POR MAR
Reabastecimiento de las bases en la ANTÁRTIDA
POR AIRE
Desde un Hércules C-130 en vuelo se arrojan en paracaídas las cargas sobre la Base Belgrano II


SEMBLANZA DE BELGRANO / Hacia el bicentenario de la Patria • Nota II
El hombre mejor preparado del Virreynato para dar el paso hacia una nueva forma de gobierno propio


EDICIÓN ESPECIAL / SENTIR LA PATRIA
Conmemoración del Ejército Argentino por los 25 años de la Gesta de Malvinas

2DA SECCION / SALUD
Siguen las obras de mejoramiento en el ámbito del Hospital Militar Central

CULTURA
Poemas del Chubut

» Institucionales

» Novedades

» El Ejercito en Acción

» Cuestión de Género

» Malvinas

» Historia de Unidades

» Los Protagonistas

» Misceláneas

» Militaria

» Modelismo

» Humor
YO ELEGÍ EJÉRCITO
Ingresaron 415 cadetes al Colegio Militar y más del 10 por ciento son mujeres
de la Redacción

En la reciente incorporación de los cadetes al Colegio Militar de la Nación, se presentaron 415 aspirantes de todo el país, (385 varones y 30 mujeres) para el cuerpo comando y 23 chicas y cuatro muchachos para enfermería universitaria. Entre todos ellos, un contingente de la provincia de Jujuy, con quienes SOLDADOS mantuvo un emotivo diálogo, acompañados por sus padres y otros familiares
 
Una larga fila de muchachos de ambos sexosde adolescentes, valijas y bolsos en mano, puso la nota de color en la calurosa mañana de febrero, frente al arco de entrada del Colegio Militar de la Nación. Algunos rapados, la mayoría de riguroso traje negro y las chicas con un tímido rodete, fueron entrando cargados de ilusiones. No era para menos. El sueño de ser oficiales del Ejército comenzaba a hacerse realidad. Detrás de ellos, los acompañó un compacto contingente de familiares y amigos. Ya en la plaza de armas y formados por pelotones, fueron ubicados en el salón de actos. Allí, los recibió la plana mayor del instituto, encabezados por su director, el General Gustavo D´Amico. Luego de las palabras de bienvenida, donde los instó a dar todo de sí para cumplir con el sagrado deber de defender a la Patria, se reunió con sus padres. Al finalizar la breve ceremonia, llegó la hora de las despedidas. Entre lágrimas, llantos y la última foto antes de separarse, SOLDADOS se acercó a los aspirantes de la provincia de Jujuy. Esta fue la charla con ellos, a pocos minutos de ir a sus respectivas cuadras.

Testimonios
Todavía lucía una abundante cabellera. Jairo Villa (21), de Ledesma, segundo de cinco hermanos, confiesa que nació con la vocación militar. El año pasado buscó la solicitud por Internet, la llenó, se presentó para rendir examen y no pudo entrar. Insistió y ahora, lo logró. “En casa me apoyaron en todo”. Sonríe cuando le decimos que va a perder esa “porra” en cualquier momento. “Pienso que los primeros años van a ser duros, pero me los tengo que bancar y si llego a tercer año, creo que voy a lograrlo”. Afirma que está preparado para recibir órdenes, hacer guardias y orden cerrado. A su lado, hecha un paño de lágrimas, su mamá Florinda apenas puede articular palabras. “Estoy orgullosa”, alcanza a decir varias veces.
Más allá, Manuel Alejandro Sánchez (19), de Palpalá, que no tiene familiares militares, empezó a investigar la posibilidad de ingresar al Ejército y le gustó la idea. “Mi anhelo es llegar lo más lejos que pueda”. En la capital jujeña estudió pintura en la Escuela Provincial de Arte y por eso maestro de artes plásticas. Su papá Cristóbal se sorprendió frente a ese cambio de vocación. “No esperaba esa respuesta, pero bueno, hicimos los trámites, se presentó y aprobó”.
Luego de intentar estudiar ingeniería, Luciano Quiñonero (19), de San Salvador de Jujuy, quiso probar cómo era la vida militar. “Vengo con muchas ganas de estudiar y a poner todo de mi. Algunos compañeros me dijeron que estaba loco y otros, me alentaron”. Reconoce el sacrificio de sus padres para que pudiera llegar a Buenos Aires. “Mi mamá está feliz”, asegura. El papá, quebrado por la emoción sólo alcanza a decir dos palabras. “Este es el futuro de nuestro hijo; él eligió esta carrera y lo apoyamos”.
Son las dos únicas jujeñas del contingente de aspirantes mujeres. Paula Toconás (17) y Maricel Colque (18), de San Salvador, recorrieron un largo camino. Tuvieron que ir a Tucumán durante una semana para rendir. “La preparación fue dura porque estaba terminando el secundario”, dice Paula. “Quiero ser oficial del Ejército”, lo afirma con todas las ganas. Su compañera, entre el colegio y los institutos militares, corrió una carrera contra reloj. “Fue bastante cansador, estudiaba por las noches y por suerte aprobé”. Ambas tienen familiares militares y aseguran estar preparadas para enfrentar su nueva vida. El suboficial principal Sergio Toconás, del Regimiento 20, se emociona al ver a su hija como futura oficial. “Es un sueño y una decisión de ella. Yo no la induje para nada. Creo que tiene un difícil camino por delante, pero va a llegar porque tiene madera para ser militar”.
Frente a ellos y de riguroso uniforme de verano, dos compatriotas, ambos cadetes de tercer año que siguieron atentamente el acto, relatan sus propias experiencias. Rubén Quispe (27), de San Salvador, de la 1ª Compañía de Infantería, recuerda que “cuando llegué tenía mucha incertidumbre, nerviosismo y estaba muy ansioso. Desde aquel día a hoy, fui creciendo, madurando y formando el carácter que necesita un militar y sobre todo, educación. Entré grande, pero muchos de mis compañeros eran casi niños, de 16 y 17 años. Mi abuelo y mi padre fueron militares, vivía en un barrio militar y rodeado de ellos. Y no podía ser otra cosa”.
Por su parte, Sebastián Vega (21), de Humahuaca, de la Compañía de Comunicaciones, también da sus impresiones. “Yo estudié en el Liceo General Aráoz de Lamadrid, en San Miguel de Tucumán y por eso, venía con todas las ganas de enfrentar una nueva experiencia. Una vez que conocí la carrera no quise dejarla. A los nuevos cadetes les deseo suerte, que tengan ganas y predisposición por sobre todas las cosas”.
La Comisión de Padres para el Ingreso a la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral, tal su denominación, se formó en San Salvador de Jujuy para ayudar a chicos y chicas de la provincia que quieren ingresar en el Ejército.
  © 2008 Soldados Digital webdesign » lasNancis