
marzo 2008 |



CAMARADAS
Mujeres del Ejército |







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CAMARADAS
Mujeres del Ejército |
de la Redacción |
| Mensaje
del Jefe del Estado Mayor General del Ejército
con motivo de conmemorarse el Día Internacional
de la Mujer |
Al celebrarse
el Día de la Mujer, instituido por la Organización
de las Naciones Unidas, el Ejército rinde homenaje
a las mujeres argentinas, especialmente a aquellas que
día a día aportan con su esfuerzo al engrandecimiento
de la institución.
Desde el nacimiento de nuestra patria, la mujer ha desempeñado
roles trascendentes, en algunos casos sosteniendo las
armas como lo hicieran Manuela Pedraza y Martina Céspedes
durante las Invasiones Inglesas, la Teniente Coronel Juana
Azurduy o la Mayor María Remedios del Valle, también
conocida como Remedios Rosas, que participó en
las acciones de Desaguadero, Tucumán, Salta, Vilcapugio
y Ayohuma donde fue herida y tomada prisionera. |
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En otros, con
su trabajo silencioso y solidario con la causa de la libertad
tal como lo hicieron María Sánchez de Thompson,
quien en 1812 reunió dinero para la compra de fusiles,
las mujeres de Ayohuma, que en el fragor de la batalla ayudaban
a los heridos o las llamadas damas mendocinas con Remedios de
Escalada de San Martín a la cabeza, que donaron sus joyas
para sostener el Ejército de los Andes y bordaron con
sus manos la bandera que encabezaría el histórico
cruce del macizo andino.
No menos sacrificio hicieron las madres de nuestros héroes
de Malvinas entregando a sus hijos cuando el clarín de
la Patria llamó. Ellas, sin dudas, también dejaron
parte de su corazón y de su vida en la turba malvinense,
en esa porción irredenta de nuestro territorio.
Así, son sobrados los ejemplos en las gloriosas páginas
de nuestra historia donde la mujer fue protagonista.
En el marco orgánico, su incorporación en el ejército
argentino se produjo en el año 1960, en la Éscuela
de Enfermería.
En estos cuarenta y ocho años, han sabido ganar un lugar
en las filas en base a su capacidad, esfuerzo y espíritu
de sacrificio.
Han recorrido en poco tiempo un largo camino, compartiendo sus
tareas en los cuarteles de todas las armas, especialidades y
servicios, en nuestros institutos, hospitales y dotaciones antárticas,
soportando en igualdad de condiciones las exigencias propias
de la profesión militar y la rigurosidad que los ambientes
geográficos particulares imponen.
Su templanza, disciplina, honor, coraje, abnegación,
sentido del deber y lealtad las han hecho dignas herederas de
aquellas que entregaron todo sin pedir nada a cambio.
Ellas son dueñas, merecedoras y portadoras de los valores
y virtudes que caracterizan al “ser militar argentino”.
En el proceso de modernización que estamos llevando a
cabo, la mujer tiene un espacio para construir una fuerza dinámica,
profesional y cohesionada.
Las exhorto a enfrentar los retos que nos impone el presente
con la misma abnegación y el mismo coraje que nuestras
heroínas de la independencia enfrentaron los del pasado,
privilegiando siempre el interés nacional y de la institución
sobre el propio.
El Ejército Argentino siente verdadero orgullo por las
mujeres que lo integran. Oficiales, suboficiales, soldados,
personal docente y personal civil contribuyen, cada una desde
el rol que les toca cumplir, al fortalecimiento de la nación
y al éxito de la institución.
Nuestro reconocimiento también, a la esposa del militar,
que sin pertenecer a la institución, está estrechamente
ligada a ella y que constituye el callado sostén para
los hombres que abrazamos la carrera de las armas.
Mujeres del Ejército Argentino, que el Señor y
la Virgen de la Merced, nuestra Patrona y Generala, las protejan
y les den el temple necesario para sobrellevar la rigurosa vida
de soldados.
¡Viva la Patria!  |
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