
febrero 2008 |





MISION DE PAZ EN HAITÍ
Las obras del Batallón Argentino en Gonaives |





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MISION
DE PAZ EN HAITÍ
Las obras del Batallón
Argentino en Gonaives |
Luis Garasino |
| Remontando
todos los obstáculos propios de estas misiones,
los soldados del Ejército integrantes del Batallón
Argentino en Haití, cumplen con su rol específico
en la misión de paz bajo la bandera de las Naciones
Unidas que encuadra la MINUSTAH |
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El
espíritu de un equipo profesional y solidario
Con motivo de la partida de otro Batallón -el Octavo-
formado por efectivos del Ejército Argentino y de la
Armada Argentina, para participar en la misión que las
Naciones Unidas llevan a cabo en Haití, SOLDADOS
recogió una serie de reflexiones sobre esta experiencia
única, desde la perspectiva que dan más de dos
años consecutivos de este tipo de operaciones. |
| VISTA
PANORÁMICA de Gonaives y la base del Batallón
Argentino |
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Como
primera conclusión, hay opinión unánime
de que el factor de éxito de una misión de este
tipo está dado por la calidad del personal que integran
estos contingentes. “Es evidente –dijo
uno de nuestros interlocutores– que todo lo que uno había
asimilado en el curso de la formación profesional, sobre
el coraje, la abnegación, el espíritu de sacrificio
y la camaradería que suscitan el esfuerzo y los riesgos
afrontados en común, se ponen a prueba en una operación
de este tipo”. Sobre la base de estos principios y valores
se forja un vínculo entre superiores y subalternos, donde
el primero tiene como obligación mantener una motivación
permanente en sus hombres, a la que éstos responden con
su voluntad de trabajo en bien del servicio. “Es
decir –en apretada síntesis– que los valores
compartidos, la voluntad y la motivación son los ejes
sobre los que gira el accionar del conjunto”.
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| Y esto es esencial
en las condiciones específicas de la misión en
Haití, donde el hombre es puesto a prueba 24 horas sobre
24: continuas patrullas, diurnas o nocturnas en zonas urbanas
o rurales, con el empleo de helicópteros, camiones y
vehículos blindados. Estas operaciones constantes requieren
un esfuerzo no menor de apoyo logístico en materia de
sanidad, de mantenimiento mecánico, |
racionamiento
para el personal, a lo que hay que sumar tareas destinadas a
mejorar la infraestructura de caminos, los alojamientos y la
instalación de puestos de comando. Complementariamente
nuestras tropas realizan asistencia humanitaria a la población
civil: distribución de agua potable (9.000 litros semanales),
limpieza de calles, apoyo a hospitales y orfanatos (uno de estos
últimos para los huérfanos que dejó el
huracán “Jane” de agosto de 2004 es apadrinado
por el Batallón).
Asimismo, el contingente argentino daba respuesta a requerimientos
formulados por autoridades de los departamentos de Artibonite
y Noroeste, como la instalación de una barrera antialudes,
el reconocimiento de desagues para prevenir inundaciones y uno
particularmente bien recibido: la instalación de un sistema
de alumbrado eléctrico en la plaza principal de Gonaives
donde los estudiantes universitarios concurren a estudiar en
horario nocturno.
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El contexto
Cada Batallón cumple su misión de seis
meses en un contexto difícil, desde el clima de calor
abrumador, con temperaturas superiores a los 35 grados, hasta
una estación de lluvias, durante la cual se debe trabajar
mojado durante todo el tiempo y con una humedad que aumenta
el desgaste del armamento y de los vehículos. Debe tenerse
en cuenta que el personal que interviene en patrullas debe cargar
unos 40 kilos de equipo y tener el cuerpo totalmente, cubierto
para prevenir enfermedades como la malaria y el dengue que tienen
al mosquito como agente transmisor. |
| LAS
TAREAS DE mantenimiento y mejoramiento de la base tienen
ocupados a los integrantes del batallón |
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Y ese semestre
de pruebas y esfuerzos continuos –salvo una breve licencia
de 20 días– transcurre para el personal dentro
del perímetro una base, rodeada por una región
de extrema pobreza donde no hay medios de esparcimiento, con
una población cuyas costumbres son totalmente extrañas
y donde la violencia ilimitada es a veces empleada para dirimir
conflictos personales entre sus habitantes. “Cada
Batallón enfrentó situaciones particulares, diferentes
unas de otras, pero todas son un eslabón para la consolidación
del proceso de paz que constituye el objetivo de la misión
de las Naciones Unidas en Haití, compartido por la mayoría
de la población”, señala otro de
los integrantes de esas unidades. “Para forjar
cada uno de esos eslabones fue necesario el esfuerzo de todos
y cada uno de los integrantes de esos contingentes. Emocionaba
ver como, pese a la incertidumbre inicial y a los factores adversos
los soldados lograban una manera de interacción con la
población civil”.
También subrayan especialmente “la disposición
demostrada por el personal para asumir riesgos, realizar misiones
sin medir el esfuerzo pese a su propio cansancio y la satisfacción
que demostraban al concluir una patrulla o una tarea de asistencia
a la población”.
Y nuestros interlocutores sin excepción señalaron
el vínculo especial que se ha creado entre quienes participaron
o participan en estas misiones de paz. Son, los “veteranos
de Haití” orgullosos de la experiencia
vivida y el éxito alcanzado.
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