
octubre 2007 |

A 157 AÑOS DE SU PASO A LA INMORTALIDAD
Evocación del Libertador San Martín |










|
|
A 157 AÑOS
DE SU PASO A LA INMORTALIDAD
Evocación del Libertador San Martín |
de la Redacción |
| Hace
ciento cincuenta y siete años, exactamente el 17
de agosto de 1850, a las tres de la tarde, en la ciudad
de Boulogne sur Mer, Francia, se cerraba el más
brillante capítulo de la historia argentina. El
General José Francisco de San Martín se
abría paso hacia la gloria eterna. Aquel a quien
sus conciudadanos llamaron posteriormente, y con toda
justicia, Padre de la Patria, dejaba detrás de
sí una genial estela de servicios y triunfos en
aras de la emancipación americana. El legendario
cuerpo de Granaderos por él creado se había
abierto paso combatiendo en cien batallas desde nuestro
territorio hasta el Ecuador. Patriota preclaro, estratega
genial, ciudadano modesto, renunciante a toda gloria y
oropeles, encendió con su ejemplo una llama que
arde a través de los siglos. Para recordar su accionar
inimitable tuvo lugar un acto evocativo en el Histórico
Regimiento de Granaderos a Caballo. |
|
 |
El Jefe del Regimiento
de Granaderos a Caballo, Coronel Federico Sidders, presentó
los efectivos formados al Jefe de Estado Mayor General del Ejército,
Teniente General Roberto Fernando Bendini, quien, acompañado
del Secretario de Asuntos Militares, Licenciado Alfredo Forti,
revistó y saludó a los mismos. Presentes el Secretario
de Asuntos Internacionales, José Vázquez Ocampo,
el Jefe del Estado Mayor Conjunto, Brigadier General Jorge Chevalier
y el Jefe de Estado Mayor de la Armada, Almirante Jorge Godoy,
otras altas autoridades e invitados especiales.
Dando comienzo a la ceremonia, la Fanfarria “Alto Perú”
dirigida por el Teniente Coronel Jorge Aníbal Colonessi,
ejecutó los compases del Himno Nacional. Siguió
a esto, la invocación al Sargento Cabral, pronunciada
por el Coronel Sidders y contestada por el Sargento Luis Javier
Albornoz. |
El Capellán de la Unidad, Presbítero Leandro Braun,
realizó una invocación en memoria del General
San Martín y sus granaderos caídos, depositándose,
por parte de las altas autoridades civiles y militares presentes,
una ofrenda floral ante el busto del Padre de la Patria.
Tomó la palabra el General Bendini -cuyo mensaje reseñamos
en lugar aparte- ejecutándose, luego, un toque de silencio.
Se cantó la Marcha de San Lorenzo y el desfile de las
tropas montadas dio memorable rúbrica a la ceremonia
de evocación de los ciento cincuenta y siete años
del paso a la inmortalidad del Libertador de tres naciones.
|

Formamos
aquí, en el Regimiento de Granaderos a Caballo,
la unidad invencible que creara, símbolo de la
Gesta Emancipadora y de la capacidad militar de que dispone
el Jefe del Estado Argentino para garantizar ante propios
y extraños nuestros derechos soberanos.
|
 |
Conceptos
del Jefe del Ejército en su alocución el 17 de
agosto último
Como Jefe del Ejército, es un honor presidir
la ceremonia de evocación del paso a la inmortalidad
del General José de San Martín, Padre de la Patria
de los argentinos y Libertador de los pueblos americanos.
La figura del General San Martín contiene profundos significados;
él, como ningún otro, sintetiza las cualidades
del ciudadano que asume compromisos vitales, del hombre de estado
que proyecta el rumbo del país y del estratega militar
capaz de conducir a la victoria a su ejército.
Pero, fundamentalmente, José de San Martín fue
un patriota desprovisto de ambiciones y egoísmos, siempre
dispuesto al renunciamiento de intereses personales en pos del
bien común y de la grandeza de la Nación.
La obra del Libertador es el legado más preciado de nuestra
historia; cuando muchos dudaban, y la situación de la
guerra era crítica, él entendió que esa
era la oportunidad, el momento de las decisiones trascendentes
e instó a los diputados del Congreso de Tucumán
a declarar la independencia “no sólo de España,
sino de toda otra potencia extranjera”, señalando
un destino irrenunciable para los argentinos.
Por ello es el Padre de la Patria.
Reafirmamos nuestro deber de servir a la Patria contribuyendo
a la defensa nacional a fin de proteger sus intereses vitales:
la independencia y soberanía, la capacidad de autodeterminación,
la integridad territorial, los recursos naturales, la protección
de los bienes, la vida y la libertad de sus habitantes y, asimismo,
contribuir al sostenimiento del sistema de gobierno representativo,
republicano y federal.
La Patria existe, y existe un Ejército formado por ciudadanos
libres dispuestos a defenderla.
|
¡“Compatriotas,
la Patria existe y triunfará”.
¡Viva la Patria!  |
|

Consignas
sanmartinianas mencionadas en el discurso
Esta es nuestra estirpe militar, esta es la herencia
del Libertador que nos señala que un soldado
argentino debe:
• Estar comprometido con la defensa de los intereses
de la Nación, su soberanía, independencia
y destino histórico.
• Actuar con honor, esa es la base espiritual
que rige su conducta.
• Ser un hombre de coraje, que jamás se
permita agachar la cabeza frente al enemigo, así
lo demostró el Soldado Poltronieri en Malvinas.
• Ser capaz de sacrificar su vida por la patria,
el Sargento Cabral en San Lorenzo y el Cabo Mario Castro
en nuestras islas cumplieron con ese mandato.
• Forjarse en firmes convicciones, como Falucho
y el Teniente Roberto Estévez, ellos preservaron
a costa de su vida los ideales que defendían.
• Conducirse en un marco de disciplina, sustentado
en valores compartidos para cumplir la misión
de la defensa nacional.
• Guardar lealtad con la patria, la república
y con el ejército, con sus compatriotas y sus
camaradas
• Ser respetuoso de la constitución, sus
leyes y la voluntad popular
Hoy, a 157 años de su fallecimiento, impulsados
por sus lecciones, renovamos nuestra convicción
de seguir la ruta ejemplar que nos señalara y
proyectamos el Ejército que la nación
necesita. |
|
 |
 |
 |
|