
septiembre 2007 |









2DA SECCION
PARA NUESTROS VETERANOS DE GUERRA
Solidaridad |


SALUD
Bruxismo |

|
|
Del
griego, brúkhein = comprimir, es el hábito
involuntario de apretar y rechinar los dientes inconscientemente,
que afecta a entre un 10 y un 20% de la población.
Existen 2 tipos de bruxismo, el nocturno y el diurno.
Dialogamos con especialistas pertenecientes al Servicio
de Periodoncia del Departamento de Odontología
del Hospital Militar Central.
|
|
 |
|
Dres., ¿Qué es el bruxismo?
Es un trastorno neurofisiológico de los movimientos
de la mandíbula, que consiste en hacer rechinar o apretar
los dientes. Ya en la Biblia se menciona el “llanto
y rechinar de dientes”, sin embargo fue en 1907 cuando
apareció por primera vez el término de bruxomanía
en una publicación francesa. El hábito puede
ser diurno o nocturno, tiene distintos grados de intensidad
y persistencia en el tiempo, es inconsciente y está
fuera de los movimientos funcionales.
¿Cuáles son los síntomas que
se manifiestan?
• Rechinamiento de los dientes, que puede provocar un
sonido suficientemente fuerte.
• Dolor o inflamación de la mandíbula,
al ejercer presión sobre los músculos, los tejidos
y otras estructuras que la rodean.
• Dolor de cabeza.
• Dolor de oído (en parte, porque las estructuras
de la articulación temporomandibular están muy
cerca del canal auditivo y debido a un dolor muscular referido,
es decir, un dolor que se percibe en un lugar diferente de
donde se origina realmente).
• Ansiedad, estrés y tensión.
• Insomnio, depresión, trastornos alimentarios.
Todos estos síntomas pueden causar trastornos de la
articulación temporomandibular (ATM).
¿Cuáles serían sus causas?
Obecedería a múltiples factores etiopatogénicos.
Entre ellos, hay dos que se destacan sobre los demás:
interferencias oclusales y factores psíquicos.
¿Los factores psicológicos influyen?
Los factores psíquicos actúan como potenciadores
del cuadro, y son ansiedad y estrés. Las situaciones
estresantes pueden potenciar el hábito de manera concreta,
así como las situaciones relajantes pueden disminuir
el hábito de manera ocasional.
¿Qué tipos de bruxismo hay?
Son dos tipos de bruxismo: el céntrico (clenching),
que, a diferencia del bruxismo propiamente dicho, éste
desgasta más los dientes anteriores y se ha descrito
en un 20% de la población. Es preferentemente diurno,
presenta áreas de desgaste limitadas a la cara oclusal,
tiene menor desgaste dentario y mayor afectación muscular.
El excéntrico se presenta nocturno, con áreas
de desgaste que sobrepasan la cara oclusal, gran desgaste
dentario y menor afectación muscular.
¿Cuál es la edad de inicio?
El bruxismo se presenta en un 6 a 8% de la población
de edad media y hasta en un tercio de la población
mundial. No existe predilección por algún sexo,
disminuye con la edad.
|
¿Se presentan lesiones?
El bruxismo puede ir más allá del desgaste dentario
(que puede llegar a ser permanente), dolor molesto en la mandíbula,
dolores de cabeza o dolor de oído. Puede afectar estructuras
de soporte dentario, musculatura cérvico-craneal y ATM.
Uno de cada 5 pacientes con bruxismo tiene síntomas de
dolor facial. El bruxismo céntrico puede ocasionar periodontitis,
movilidad dentaria e hipersensibilidad dentaria. El bruxismo
céntrico presenta pérdida de esmalte en el cuello
de las piezas, pulpitis, necrosis pulpares y fracturas dentarias.
¿Se llega a destruir incluso el esmalte y la
dentina?
Sí, claro. Los desgastes de esmalte y dentina reciben
distintos nombres según la etiología: abrasión,
que es la pérdida de sustancia dentaria por frotamiento;
atricción, por desgaste funcional, y erosión,
la pérdida de sustancia dentaria por sustancias químicas
(vinagre, limón, regurgitación ácida del
estómago).
¿Tratamientos posibles?
Para evitar daño a los dientes, desde 1930 se han utilizado
aparatos o protectores para la boca (férulas de descarga)
en el tratamiento tanto para el hecho de rechinar y apretar
de los dientes como para los trastornos de la articulación
temporo-mandibular. En realidad, esta terapia puede también
ayudar a reducir el comportamiento del rechinar los dientes,
pero algunas personas dicen que lo empeora. En otras personas,
los síntomas desaparecen siempre y cuando utilicen la
férula, pero el dolor se vuelve a presentar cuando su
uso se suspende o cuando ésta pierde su efectividad con
el tiempo. Existen muchos tipos diferentes de férulas;
algunas de ellas encajan en la parte superior de los dientes
y otras en la parte inferior. Estos aparatos pueden estar diseñados
para mantener la mandíbula en una posición más
relajada o para brindar alguna otra función. Si uno de
estos dos tipos de aparatos no funciona, el otro lo puede hacer.
Por ejemplo, un tipo de férula se ajusta sólo
sobre los dientes frontales. La idea es mantener todos los dientes
posteriores (molares) completamente separados, bajo la teoría
de que toda la acción de rechinamiento de los dientes
se ejecuta en ellos. Con el uso, el único contacto que
se hace es entre la férula y un diente frontal de la
parte inferior. Como siguiente paso después de la terapia
de la férula, el ajuste ortodóncico en el patrón
de mordida puede ser beneficioso para algunas personas. La cirugía
debe considerarse como último recurso.
¿Consejos?
En algunas personas, sólo la relajación y la modificación
de los comportamientos diarios es suficiente para reducir el
bruxismo nocturno. Aún no se han estudiado bien los métodos
para modificar directamente la acción de rechinar los
dientes durante la noche, entre los cuales se pueden mencionar
diversos dispositivos de biorregulación, autohipnosis
y otras terapias alternativas. Además es conveniente
reducir el estrés y controlar la ansiedad, ya que precisamente
los factores de riesgo más importantes son la ansiedad
emocional y los desórdenes respiratorios durante el sueño.

SP |
|