Conmemoramos
197 años de la creación del Ejército
Argentino, institución fundada por disposición
del primer Gobierno Patrio, el 29 de mayo de 1810”-
comenzó su alocución el Teniente General Bendini
y enseguida agregó:
“Hemos querido celebrar este aniversario aquí,
para reafirmar nuestra vocación patagónica y,
particularmente, en Comodoro Rivadavia, una ciudad íntimamente
ligada al Ejército, porque el Ejército marcó
su destino patagónico instalando en Comodoro su primer
destacamento en esta querida región, que es custodia
del espíritu productivo del General Mosconi.
Porque hombres de la IXna Brigada constituyeron el primer
contingente que ocupó nuestras Islas Malvinas, y porque
Comodoro fue el lugar desde donde partían nuestros
hombres con el entusiasmo y el fervor de saberse depositarios
de una trascendente misión que la historia les había
confiado: reintegrar a nuestra hermana perdida a la patria
grande.
Es también nuestro homenaje y reconocimiento a los
comodorenses y a todos los patagónicos, quienes vivieron
la Guerra de Malvinas con gran patriotismo y con la intensidad
propia de la proximidad al frente de batalla.
Este es un año de gran significación para el
Ejército: se conmemora el bicentenario de la defensa
de Buenos Aires, se cumplen 100 años del descubrimiento
del petróleo y 25 años de la gesta de Malvinas;
hechos trascendentes en la historia de la patria, en los que
la institución ha tenido un rol protagónico”.
El legado histórico
• “El Gran Capitán nos marca el derrotero:
‘seamos libres, lo demás no importa’. Y
fija los principios fundamentales que deben guiar al Ejército:
• La independencia y la soberanía de la Nación,
como razón de ser de las instituciones armadas.
• El espíritu de hermandad e integración
sudamericana, como condición necesaria de la grandeza
de la nación.
• El respeto por las instituciones, la voluntad popular
y la dignidad de las personas.
La ética sanmartiniana define un conjunto de virtudes
que identifica al soldado argentino: la lealtad, el honor,
la abnegación, el coraje, la disciplina y la templanza”,
puntualizó el Jefe y pasó luego a referirse
al 25º aniversario de la Guerra de las Malvinas.
La guerra
“La guerra es la mayor prueba a la que puede
ser sometido un ser humano, enfrenta a la muerte, sufre privaciones
y dolor, vive las situaciones más dramáticas.
Por eso, hoy remarcamos el respeto y el reconocimiento que
merecen nuestros héroes, los que cayeron y los que
hoy están con nosotros. Ellos constituyen un patrimonio
invalorable de conductas ejemplares y son arquetipos sobre
los que se construye el porvenir de una nación.
Ningún soldado muerto en cumplimiento del sagrado deber
puede dejar de recibir el justo homenaje de la sociedad a
la que sirvió renunciando a la propia vida.
A sus familiares, nuestro respeto; los acompañamos
en su pesar y reafirmamos el compromiso de recordar a sus
hijos por lo que fueron: soldados que cayeron defendiendo
su patria.
Nuestro profundo reconocimiento a nuestros veteranos; no sólo
lucharon con honor, sino también que, con sus recuerdos
y sus cicatrices, del cuerpo y del alma, dan permanente testimonio
de nuestros legítimos derechos a reintegrar las islas
al territorio nacional.
Ustedes honraron a la patria y la patria los honra en cada
momento.
No tengan dudas, sentir nuestras Malvinas es sentir la patria.
Porque Malvinas es una causa nacional. Es un mandato de nuestra
Constitución, un objetivo irrenunciable de nuestra
política exterior, que nos impone recuperar aquello
que nos fue arrebatado. Sabemos que, algún día,
esta anacrónica situación será resuelta
y triunfará la justicia. De nuestra causa.
Cuando asumí el cargo de jefe del Ejército,
fijé las pautas para dar respuesta a las exigencias
impuestas por el señor comandante en Jefe de las Fuerzas
Armadas, que nos demandaba diseñar: ‘Fuerzas
Armadas altamente profesionalizadas, prestigiadas por el rol
que la Constitución les confiere y, por sobre todas
las cosas, comprometidas con el futuro y no con el pasado’.
Nuestro comandante en Jefe nos decía claramente: “Es
imperioso que encaremos una profunda reestructuración
de nuestras Fuerzas Armadas, con un despliegue de sus guarniciones
hacia lugares donde su presencia les posibilite encontrase
en las mejores condiciones para la defensa de los intereses
nacionales, contribuyendo, además, al desarrollo de
esos lugares, concretando su integración real al resto
de la patria”.
Para alcanzar este objetivo, nuestro Ejército ha elaborado
una propuesta para adecuar la Fuerza a las exigencias que
nos impone el sistema de defensa impulsado por el gobierno
nacional.
El resultado de este arduo trabajo es el Plan Ejército
Argentino 2025, que, actualmente, se encuentra en estudio
en el Ministerio de Defensa.
Estamos proponiendo el modelo de un Ejército con una
nueva doctrina con profundo sentido nacional, operativo, apto
y capaz para la defensa de los intereses nacionales; desplegado
y emplazado donde pueda asegurar la soberanía nacional,
la integridad territorial y nuestros recursos naturales; preparado
para la guerra, pero, al mismo tiempo, sin irradiar amenazas
a nuestros vecinos, propendiendo a fomentar la confianza mutua.
En definitiva, es un plan que nos promete el Ejército
que la nación necesita y que puede sostener, que privilegia
la acción conjunta. Que responde en un todo al objetivo
impuesto: adaptarse a las nuevas exigencias del sistema de
defensa, establecidas por los decretos de reglamentación
de la Ley de Defensa Nacional y el que aprueba la directiva
de organización y funcionamiento de las Fuerzas Armadas,
exigencias que nos impone la necesidad de disponer de un Ejército
con capacidades para ‘garantizar y salvaguardar de modo
permanente los intereses vitales de la Nación’.
“El reequipamiento de la Fuerza es un objetivo central.
Por ello, hacemos un gran esfuerzo para lograr la recuperación
integral de nuestras capacidades.
Los talleres, fábricas y laboratorios militares volvieron
a ser el eje de las actividades de investigación, desarrollo,
mantenimiento y producción que se realizan en la Fuerza.
Hoy podemos decir con orgullo que en nuestros arsenales se
han reparado integralmente 450 vehículos a rueda y
50 blindados, a los cuales se les han introducido sensibles
mejoras tecnológicas, mejorando notablemente sus prestaciones.
Esta recuperación de la capacidad de producción
y mantenimiento y de recursos humanos altamente especializados
es parte fundamental del proyecto.
No nos hemos equivocado, tanto es así que hoy podemos
ver concretadas muchas de nuestras ideas:
- El Gaucho, vehículo todoterreno aerolanzable. Hemos
iniciado la construcción de la preserie y continuamos
con el desarrollo de la familia de vehículos que incluye
el de radar, evacuación sanitaria, comunicaciones y
antitanque.
- El helicóptero Huey II, modernización del
noble UH 1H; constituyendo nuestro país el único,
además de los EE. UU., que posee la capacidad técnica
para llevarlo a cabo.
- El tanque Patagón, que podemos decir que es un emprendimiento
comodorense, ya que se concretó en la planta de mantenimiento
de estos cuarteles.
• 17 Terminales satelitales de campaña remolcables
ya se encuentran en servicio, asegurando las comunicaciones
a cualquier punto del país.
• El telepuerto satelital, el avión no tripulado
Lipán y la plataforma de lanzadores múltiples
Lanza 30 son otras concreciones importantes.
• Hoy nos encontramos trabajando intensamente con la
Ministra de Defensa y con su gabinete para poder concretar
los objetivos que nos hemos fijado para recuperar en un corto
plazo las capacidades de combate y logísticas de nuestro
Ejército.
• La contribución al bienestar de la población
constituye uno de los ejes centrales de nuestra acción
institucional, la Fuerza es una herramienta de que dispone
el Estado para llegar con su capacidad de organización
y ejecución adonde nuestros compatriotas lo necesiten.
• Dimos prueba de ello durante la emergencia hídrica
en Tierra del Fuego; en Jujuy y en las inundaciones del litoral,
especialmente, en la provincia de Santa Fe. En cada rincón
de nuestro país, el Ejército se hizo presente
para contribuir a solucionar los problemas de nuestros conciudadanos.
• En apoyo a las dramáticas inundaciones que
afectaron a la República de Bolivia, cuatro Helicópteros
con 15 integrantes de la Aviación de Ejército
y 60 hombres de ingenieros con botes de asalto y plantas potabilizadoras
de agua operaron en las regiones de Trinidad y Santa Cruz
de la Sierra.
El Ejército Argentino tiene la capacidad y está
dispuesto a proporcionar apoyo en todas las guarniciones del
país, convencido de que con su accionar contribuye
al bienestar general de la población y se fortalece
el tejido social, base fundamental para la existencia y continuidad
de la Nación.
A continuación saludó especialmente a todos
los integrantes de la Fuerza desplegados en los distintos
terrenos del país y en las misiones de paz en el extranjero,
así como a sus familias, para agregar luego:
“Hombres y mujeres del Ejército sabemos que cada
encrucijada de la historia tiene sus desafíos; los
del presente no son más difíciles que los del
pasado, simplemente son los nuestros. Pero también
sabemos que disponemos de una fortaleza única para
enfrentarlos: el legado ético sanmartiniano, ese que
demostraron nuestros caídos y veteranos de Malvinas”.
“Este es el Ejército nacional-concluyó-.
Una Fuerza vocacional y profesional. Un Ejército sanmartiniano,
plenamente subordinado al orden constitucional y al servicio
de su pueblo”.
“Agrupación Ejército Argentino... Con
el profundo orgullo de ser un soldado argentino, en el 197º
aniversario de la creación del Ejército Argentino
¡Subordinación y valor! ¡Viva la patria!
¡Viva el Ejército Argentino!” 
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